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Por René Fidel González ()

Santiago de Cuba.- Mientras crees que la política es lo que consumes, lo que escribes o hablas en las redes sociales, otros han tomado y toman decisiones que te afectan. Es por eso que ves hombres y mujeres en Cuba comer en los basureros los escasos restos y sobras de comida que dejas.

Es por eso que ves a nuestros ancianos agonizar a las puertas de los bancos por sus escuálidas pensiones; es por eso que ves niños pidiendo un pedazo de pan; enfermos sin los medicamentos y las intervenciones quirúrgicas que les salvarían.

Es por eso, también, que otros comen y duermen distinto a ti; viven en casas de ensueño y tienen carros, el dinero y la riqueza que nunca tendrás; que son intocables.

Puedes creer que vivimos en las decisiones que ellos toman sobre nuestras vidas, pero en realidad nosotros, todos nosotros, vivimos en sus decisiones, en las que toman para ellos, sus familiares e hijos, en sus elecciones.

El término idiota tiene una etimología compleja; proviene del griego idiṓtēs, que a su vez deriva de ídios, que significa «propio», «privado» o «particular». En la Antigua Grecia, un idiṓtēs era alguien que no se dedicaba a la política, ni ocupaba cargos públicos, que no la entendía, que no la creía útil.

La política no es un scroll infinito; no son las estridencias, el ruido, la superficialidad y la tontería que otros pretenden hacerte creer que es; tampoco un desahogo y recompensa fácil para el ego instantáneo y feroz, ni un producto de entretenimiento y consumo compulsivo.

Abracadabra es una palabra con la que estás familiarizado. Proviene del arameo avra kedavra, que se traduce como «yo creo mientras hablo» o «será creado según lo hablado». Es una poderosa declaración de que la palabra y el diálogo tienen el poder de pensar y materializar el cambio de la realidad.

Tenemos que empezar a escoger nuestras palabras en Cuba, sobre lo que hablamos y escribimos, sobre lo que es importante pensar y dialogar, porque no se puede hacer sobre lo que no es, ni será nunca importante, y cambiar lo que es realmente importante cambiar en Cuba.

La política es eso que nos permite cambiar lo importante, crear lo importante. Tenemos que hacer una elección sobre lo importante, sobre lo que queremos crear y hacer en Cuba.

Los que nos quieren idiotas desean que hagamos exactamente lo contrario. Tenemos que hacer una elección sobre cuáles son nuestras elecciones realmente importantes.

No te apartes de lo que es y seguirá siendo importante. Es lo único que te hará importante, poderoso y capaz para cambiar lo que quieres cambiar en Cuba.

El subdesarrollo en Cuba es un laberinto político. Para salir hace falta oponer la lucidez, el carácter y el humor a la idiotez. Te quieren idiota, necesitas ser ciudadano. Tenemos que seguir.

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