
El libro de apariencias para sobrevivir
Por Luis Alberto Ramírez ()
Miami.- El régimen de Cuba se baja con un nuevo truco para decirle al mundo que los cubanos ampollan a la dictadura. Un libro de firmas en todas las comunidades y centros laborales para que los cubanos reafirmen su solidaridad con el hambre.
Lo que se presenta como un “acto voluntario de respaldo popular” difícilmente puede considerarse legítimo cuando está atravesado por el miedo.
i la firma no nace de la convicción, sino de la amenaza implícita, pérdida del empleo, estigmatización social, entonces deja de ser expresión ciudadana y se convierte en un mecanismo de control.
Este tipo de prácticas recuerda claramente a las dinámicas descritas por George Orwell, donde el poder no solo exige obediencia, sino también una demostración pública de lealtad.
La clave no está en convencer, sino en obligar a simular consenso. Y esa simulación, repetida a gran escala, termina construyendo una apariencia de unanimidad que no necesariamente refleja la realidad.
El problema de fondo es que cuando disentir tiene consecuencias, el silencio o la adhesión forzada dejan de ser elecciones libres. En ese contexto, firmar no significa apoyar; significa simplemente sobrevivir. Porque si queréis sobrevivir en Cuba tienes que firmar, si no firmas, etas obligado a tirarte al mar en una balsa.






