Drones iraníes en Cuba: el riesgo de provocar al vecino

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Por Albert Fonse (9

Vancouver.- No me sorprende la noticia. Lo advertí hace más de un año por lógica pura: si en Venezuela ya había drones iraníes y La Habana tenía influencia directa sobre su aparato de seguridad, lo coherente era que Cuba terminara teniendo esos mismos sistemas.

Bajo esa lógica, los modelos más probables no son plataformas complejas, sino drones iraníes pensados para ser baratos y usados en volumen. El principal candidato es el Shahed-136, acompañado por variantes como el Shahed-131 y drones de apoyo como el Ababil-2.

El Shahed-136 es un dron kamikaze de largo alcance que se lanza hacia coordenadas preprogramadas. No es un sistema sofisticado ni especialmente preciso. Su fuerza está en la cantidad. Uno se puede interceptar. Decenas al mismo tiempo obligan a cualquier defensa a dividirse.

La tecnología estadounidense puede neutralizar la gran mayoría de estos drones atacando sus puntos débiles: guerra electrónica para bloquear o engañar su señal GPS, sistemas de interferencia que cortan cualquier enlace de control, radares de baja altitud que los detectan a tiempo, y capas de defensa que los derriban antes de llegar al objetivo.

El efecto contrario

Frente a plataformas como el Shahed-136, que dependen de navegación básica y vuelan lento, esa combinación reduce mucho su efectividad, aunque en la práctica la mejor defensa es un ataque eliminando la amenaza desde el origen, antes de que siquiera despeguen.

Lo importante aquí es entender el efecto político y militar. Este tipo de capacidad no necesariamente intimida a Estados Unidos; produce el efecto contrario. Introduce un elemento nuevo a pocos kilómetros de su territorio que obliga a recalcular. Ya no se trata solo de disuadir, sino de eliminar la posibilidad de que esa amenaza crezca. En ese sentido, estos drones pueden convertirse en un punto de inflexión.

Eso aumenta la probabilidad de una respuesta más dura, más preventiva y más amplia. Esto refuerza la percepción del público estadounidense de que la dictadura cubana es un peligro, y lo que esto puede llegar a impulsar es que la administración Trump no solo haga una operación militar, sino una limpieza total de las capacidades militares de la dictadura cubana, eliminando a la gran mayoría de los dirigentes del régimen cubano a su paso.

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