
Hijo de gato caza ratones
Por Luis Alberto Ramírez ()
Miami.- El diario the New York Times acusó ayer al nieto de Raúl Castro de pertenecer a una banda de delincuentes cubanos radicados en México que se dedicaba al tráfico humano, al robo de embarcaciones de lujo en la Florida y usarlas para el transporte de emigrantes cubanos cobrando una suma de más de diez mil dólares.
El informe del rotativo informa que esta organización llamada mafia cubana en México, habría dado millones de dólares al nieto da Raúl Castro para que permitiera el transporte de emigrantes cubanos a través del territorio mexicano. Según asegura el rotativo, los encausados admitieron haber regalado un yate de lujo al Cangrejo, así como un reloj Rolex valorado en miles de dólares entre otras prebendas.
El régimen de Cuba se apresuró a desmentir estas afirmaciones y acusó al NYT de calumnioso, sin embargo, también con anterioridad había el régimen cubano afirmado que era una calumnia el informe que afirmaba que no habían militares cubanos en Venezuela, no fue hasta que le mandaron los treinta y dos cadaveres de militares cubanos que custodiaban a Maduro que el mundo supo que los quementían eran los castristas y ¿cuál fue la respuesta? Callarse, no tocar más el tema.
Hijo de gato, caza ratones. Dice el refrán. Fidel Castro no solo traficó con drogas, también traficó con los cubanos ¿se acuerdan de la travesía por Panamá de cubanos reclamados por sus familiares en Miami? No. Pues yo sí. Miles, o cientos de miles de cubanos usaron el puente Cuba-Panamá para llegar legalmente a EEUU, un convenio entre Noriega y Castro que dejó ganancias millonarias para ambos dictadores, pero de eso ya nadie se acuerda. ¿Cuántos cubanos que hoy viven en Estados Unidos vinieron por esa vía?
Hay hechos que son como agujas que se clavan en lo más profundo del corazón, pero el tiempo todo se olvida, porque con las glorias, se olvidan las memorias.
El nieto de Raúl Castro no hace nada que no vio hacer, porque cualquier niño hace lo que vio hacer, no lo que le dicen que haga.
Así se comporta esa familia castrista, hacen lo que en toda su vida vieron hacer´, ¿y qué vieron hacer? Lo mismo que ellos hacen ahora.
El Cangrejo no es otra cosa que el reflejo fiel del espejo castrista, una mafia con miles de adeptos, simpatizantes y gentes que se usan como esclavos útiles, no solo en Cuba, sino en todo el mundo, una maquinaria que funciona con tal exactitud como el mejor reloj suizo.






