
La feria del cinismo
Por Elaine Castro Castañeda ()
Ahí están. Traje, corbata, camisa blanca impecable. Sonrisas. Aplausos. Díaz-Canel y su esposa, en la inauguración de la Feria del Libro. Bien vestidos, felices, tomados de la mano, recorriendo los estantes de Los Libros de Rusia.
Mientras tanto, afuera: colas, apagones de más de 72 horas. Hospitales sin medicinas, sin agua, sin médicos. Salarios que no alcanzan para dos días. Jóvenes adaptándose a ser delincuentes, drogadictos o a irse buscando otro futuro. ¿Querrán estos jóvenes leer libros rusos?
El país se cae a pedazos y ellos están inaugurando ferias del Libro con el cinismo a flor de piel. Hambre no se lee. Apagones no se firman. La miseria no tiene prólogo.
¡Qué cinismo tan grande usar la cultura como escenografía mientras el pueblo sobrevive! Los libros no tapan el vacío en el refrigerador. Las fotos oficiales no apagan el calor de las casas sin corriente.
Gobernar no es cortarse cintas. Es resolver.
Y cuando no resuelves, lo mínimo es tener decencia y no salir a sonreír a las cámaras como si todo estuviera bien.
Cuba no necesita otra feria. Necesita corriente, comida, dignidad y libertad.
Ya sabemos que estos dos lo menos que tienen es decencia, dignidad y coherencia.






