
Otro relato que se cae: el caso contra Netanyahu carece evidencias creíbles
Por Carlos Carballido ()
Dallas.- Desconozco qué dirán ahora los propagandistas como César Vidal y sus falderos de X que durante meses señalaron a Benjamin Netanyahu como corrupto. Ese relato está a punto de derrumbarse.
Los jueces del Tribunal de Distrito de Jerusalén reiteraron por segunda vez a los fiscales que retiren el cargo fundamental de soborno debido a serias dificultades probatorias.
La recomendación, hecha inicialmente en junio de 2023, se mantuvo intacta en junio de 2026, incluso después del extenso testimonio de Netanyahu. 
En Israel, donde sectores importantes de la prensa y el sistema judicial se inclinan hacia posiciones de centro-izquierda, se construyó una narrativa hostil contra el primer ministro conservador que, incluso, logró que la población saliera a protestar sin evidencias creibles.
Pese a las advertencias judiciales explícitas, los fiscales insisten en continuar con un proceso que expertos legales describen como colapsado desde el punto de vista probatorio.
Testigos clave del Estado han visto cuestionada su credibilidad. Algunos se retractaron o presentaron demandas por presuntas presiones coercitivas durante los interrogatorios, incluyendo privación de sueño y tácticas agresivas. Expertos, incluyendo exfiscales y académicos, señalan que el caso principal se sostiene sobre bases frágiles y totalmente descartables.
Este nuevo giro tampoco resiste el relato de que Netanyahu empujó a Estados Unidos a un conflicto con Irán para salvarse de la cárcel. Los mismos jueces llevan advirtiendo desde hace tres años sobre las debilidades de los testigos y las pruebas.
En la ciencia de la comunicación existe un principio claro: las narrativas mediáticas se construyen con rapidez, pero también se desmoronan cuando los hechos las contradicen.
La dialéctica de un mundo en acelerado movimiento e “infoxicado” así lo demuestra.
Entender esto prolongaría la salud hepática —y la credibilidad— de muchos opinadores de la Primera Enmienda.






