
Mariela Castro, la voz del pueblo
Por Luis Alberto Ramírez ()
Miami.- Mariela Castro dice que “el pueblo está dispuesto a resistir”, está apropiándose de una voz colectiva que en la práctica no puede expresarse libremente.
En ausencia de mecanismos abiertos, como elecciones competitivas, prensa independiente o manifestación sin represalias, hablar en nombre del pueblo se convierte más en un acto de poder que en una descripción verificable.
Ahí es donde entra el sofisma: equiparar “régimen” con “pueblo”.
Esa fusión artificial borra la diversidad de opiniones y convierte cualquier crítica en una especie de traición nacional. Sin embargo, la realidad social es siempre más compleja. Resistir puede ser una consigna útil para quien gobierna, pero no necesariamente refleja las aspiraciones cotidianas de quienes enfrentan escasez, limitaciones y falta de oportunidades.
En definitiva, más que preguntarse si el pueblo está dispuesto a resistir, la cuestión clave sería: ¿tiene el pueblo la posibilidad real de decir qué quiere? Porque sin esa posibilidad, cualquier afirmación en su nombre suena más a discurso que a verdad.






