
Hoteles en Cuba: ¿turismo o lavado de activos?
Por Albert Fonse ()
Vancouver.- Una cosa tengo clara: los miembros de la dictadura cubana no son estúpidos. Podrán ser represivos, corruptos y totalitarios, pero no tontos. Precisamente por eso nunca he creído que la construcción masiva de hoteles en Cuba, incluso en medio del colapso económico del país, sea simplemente un “error de planificación”. Mucho menos viniendo de una élite obsesionada con el control del dinero, las divisas y los negocios.
Resulta demasiado irracional construir hoteles de lujo cuando el turismo real no justifica semejante expansión, cuando hay apagones nacionales, ciudades destruidas, hospitales en ruinas, falta de comida y un éxodo masivo de la población. Ningún inversionista normal seguiría metiendo miles de millones en un sector saturado y con baja ocupación. Sin embargo, la dictadura siguió construyendo hoteles como prioridad absoluta.
Por eso creo que detrás de gran parte de esa expansión hotelera existe algo más profundo que turismo. Mi teoría es que parte de esas construcciones pudieron servir como mecanismo para mover y lavar capitales provenientes de las redes corruptas que han rodeado durante décadas a los aliados internacionales de La Habana, especialmente Venezuela.
Los hoteles para lavar dinero
La construcción hotelera es uno de los métodos más utilizados en el mundo para limpiar dinero. Permite inflar presupuestos, justificar importaciones millonarias, esconder comisiones, usar empresas intermediarias y transformar capital oscuro en infraestructura aparentemente legal. Un hotel puede costar cientos de millones de dólares y prácticamente nadie dentro de Cuba tiene acceso a auditorías reales para saber cuánto costó de verdad, quién recibió pagos o de dónde salió el dinero.
Cuando observas la relación estrecha entre la dictadura cubana y el régimen narco terrorista venezolano señalados internacionalmente por corrupción, narcotráfico, contrabando de oro y manejo opaco del petróleo, la pregunta se vuelve inevitable: ¿cuánto de ese dinero terminó reciclado dentro de proyectos turísticos en Cuba?
No olvidemos que en la Causa número 1 (Caso Ochoa) ya aparecieron referencias de dinero generado en operaciones del narco tráfico destinados a la construcción de hoteles. La mezcla entre estructuras militares, inteligencia, negocios internacionales y captación de divisas no es nueva dentro del sistema cubano.
Mientras el pueblo sobrevivía con hambre y apagones, ellos levantaban hoteles vacíos frente al mar. Eso no parece una estrategia económica diseñada para desarrollar un país; parece una estructura diseñada para mover dinero dentro de una red político militar que opera sin transparencia y sin supervisión independiente.






