
Cuba renueva su legislación agraria bajo la sombra del fracaso de 2021
Por Pedro Monreal (El Estado como tal)
La Habana.- La Asamblea Nacional del Poder Popular de Cuba someterá a aprobación, en su próxima sesión, la nueva “Ley de Tierra Agropecuaria y Forestal”, un proyecto divulgado el pasado 8 de junio después de cuatro años de análisis y consultas.
La norma, que aspira a reordenar el mapa productivo de la isla, llega en un momento crítico para el sector, pero el hermetismo en torno a otras cinco normas conexas siembra dudas sobre el verdadero alcance de la reforma.
Llama la atención que, en paralelo, el Consejo de Estado haya dado luz verde a cinco decretos-leyes vinculados al ámbito agrario, que también requieren refrendo parlamentario. Sin embargo, su contenido permanece inédito y, según fuentes oficiales, no está prevista su publicación en la Gaceta Oficial antes del plenario.
Dado que un decreto-ley goza de rango legal y se tramita por vía urgente, todo apunta a que estas disposiciones están concebidas como herramientas operativas para ejecutar el paquete de 176 medidas gubernamentales, y que, por tanto, quedarían al margen del articulado de la ley principal.
De acuerdo con la agenda divulgada, el sector agropecuario acaparará un espacio relevante en los debates —una ley y cinco decretos-leyes en una misma convocatoria—, aunque eso no garantiza que el foco del diálogo político se centre en las necesidades reales del campo cubano.
El desplome de la producción agropecuaria no es un síntoma más: es uno de los ejes estructurales de la crisis actual. Sin una transformación efectiva en ese terreno, cualquier intento de reactivación económica quedará cojo.
El precedente no invita al optimismo: el célebre paquete de las 63 medidas presentado en abril de 2021 para «dinamizar» el sector terminó diluido en el papel, sin resultados palpables. Ahora, con este nuevo aluvión normativo, la pregunta que flota en el ambiente es si estamos ante un verdadero punto de inflexión o ante otro ejercicio de maquillaje legislativo.






