
Tierras ociosas, burocracia y un déficit que supera al ‘periodo especial’
Por Pedro Monreal (El Estado como tal)
La Habana.- La política agropecuaria de la “continuidad” es el ejemplo de mayor ineptitud gubernamental en Cuba. Un Estado propietario de 80% de la superficie agrícola total que no puede ponerla a producir directamente ni logra reasignarla con efectividad a otros actores.
El relato oficial intenta presentar en tono solemne la comedia de enredos en que se ha convertido la entrega de tierras estatales ociosas en Artemisa: burocracia incompetente, frases rimbombantes, usufructuarios arrepentidos y déficit de alimentos.

Los problemas no se limitan a la provincia de Artemisa. Cuba es un país fragilizado por una crisis agropecuaria mucho peor que la existente durante el “periodo especial”, con desmoronamiento masivo de la producción nacional de alimentos cruciales.

No queda claro si los funcionarios cubanos logran captar que existe una discordancia entre la “tecla” floja del usufructo de tierras en Artemisa y el reciente señuelo del usufructo de tierras para emigrados como inversión extranjera.






