
Jonathan Muir no tiene que tocar el piano
Por José Raúl Gallego ()
México.- Si por un solo segundo, por una milésima de segundo, usted llegara a dudar de la maldad y la bajeza del régimen cubano y su Seguridad del Estado, mire este post.
Esto no es una publicación de una ciberclaria entusiasta desde un teléfono petrolero. Esto es una publicación de la Seguridad del Estado y la dirigencia del país a través del sitio Razones de Cuba, uno de los pilares en la estrategia desinformativa del Estado cubano.
Intentan negar la situación de salud y las violaciones contra un menor de edad preso, y lo exhiben tocando piano en una actividad de la prisión, como si eso significara que está bien atendido y hasta feliz.
Pero se ponen la soga al cuello. Lo muestran rapado, en evidente estado de delgadez, entre rejas, rodeado de guardias. Se exhiben revicitimizándolo en su afán de desinformar, usan la imagen de un menor en situación de vulnerabilidad sin consentimiento de sus padres y sobre todo, confirman lo que la sociedad civil ha estado denunciando desde el principio: en Cuba encarcelan por motivos políticos hasta a los menores de edad.

Jonathan Muir no tiene que estar «tocando piano» en una cárcel de adultos. Jonathan tiene que estar en su casa, junto a su familia, al igual que todos los presos políticos cubanos, incluyendo a los otros menores detenidos por la protesta en Morón.
El texto completo es de un cinismo, una maldad y también una estupidez proverbial, típico de quienes tienen naturalizadas las violaciones de derechos humanos y no se dan cuenta de la barbaridad que acaban de hacer. Quien desee puede encontrarlo en la página de Razones de Cuba.






