
Un día cualquiera
Por René Fidel González García
Santiago de Cuba.- El día que empiecen a llevar comida a su casa del salario que les pagamos; el día que sean propietarios de viviendas que hayan heredado o comprado con sus ahorros, y no de asignadas -por cada peldaño de ascenso, por cada nueva responsabilidad una distinta –
El día que al dejar el mandato que les demos, abandonen las casas que usaron por sus altos cargos y regresen a las suyas, a sus muebles de siempre, al barrio de siempre.
El día que sean vecinos de otros, que llenen sus tanques de agua con la misma vieja turbina que los otros y le compren pan al panadero del barrio o llamen, como cualquier otro al vendedor de mani – ¿o será al comprador de cualquier pedacito de oro ? –
El día que tomen café, un helado o una cerveza en los mismos lugares que nosotros; el día que vuelvan a montar en los motores, los taxis y las guaguas que nosotros usamos: “Entre Ministro, si nos apretamos se va”.
El día que compren de la misma forma que nosotros, sus zapatos, sus ropas, sus teléfonos, sus saldos de internet o de la telefonía y los de su familia; el día que un Vice Presidente, un Primer Ministro – un Gobernador o un Intendente – vuelva a sentir el goce sereno de ayudar a una viejita a atravesar una calle – así, casual, sin fotos y puesta en escena, porque iba pasando por allí y le recordó a su madre o simplemente por eso que podemos llamar gratitud o amabilidad –
El día que asistan a los mismos hospitales, a las mismas consultas y a través de mismas colas y turnos que nosotros; el día que tengan que hacer los mismos trámites o disponer de dinero en la cartera para comprar algo de comer cuando les de hambre o sed, un jabón para bañarse o para darle a alguien en la calle, tal como hacemos nosotros.
El día que no tengan que desintoxicarse del aire acondicionado y puedan sudar no solo cuando mienten o cuando le explican a un campesino como obtener una mejor cosecha.
El día que no se crean semidioses, que no les dejemos creer que son infalibles, todopoderosos y vitaliciosos; ah; ese día.



















