
Aleida Guevara dice en Brasil que los cubanos sabemos quién es nuestro enemigo
Por Anette Espinosa
La Habana.- Aleida Guevara volvió a hacer turismo ideológico y esta vez decidió explicarles al mundo que el pueblo cubano sabe perfectamente quién es su enemigo. Según ella, la mayoría de los cubanos tiene clarísimo que todos sus problemas vienen de Washington.
¡Qué alivio! Uno pensaba ingenuamente que después de décadas de apagones, escasez, inflación, hospitales destruidos y salarios de ciencia ficción, quizás alguien en La Habana tendría algo de responsabilidad. Pero no. Resulta que la culpa sigue siendo del mismo villano de siempre.
Es admirable la consistencia narrativa. Puedes pasar 72 horas sin electricidad, perder la comida del refrigerador, hacer colas eternas para conseguir pan y ver cómo el transporte público parece una pieza arqueológica soviética, pero al parecer el verdadero problema sigue estando a 90 millas. No importa quién gobierne Cuba, ni cuántas décadas acumulen administrando el desastre: el enemigo siempre está convenientemente afuera.
Aleida también dice que en Cuba existe temor a una posible invasión estadounidense porque “están locos” y podrían atacar en cualquier momento. Esa paranoia geopolítica ya parece un electrodoméstico viejo del castrismo: hace ruido, consume energía y lleva décadas funcionando aunque nadie recuerde por qué sigue enchufado. Mientras tanto, el cubano promedio está bastante más preocupado por conseguir pollo, gasolina o una simple aspirina que por una invasión estilo Hollywood.
Lo mejor llega cuando Aleida asegura que Estados Unidos ha fortalecido la unidad de Cuba gracias a su “idiotez”. Tremenda teoría sociológica. O sea, según esta lógica, no hay fractura social, ni éxodo masivo, ni jóvenes escapando del país por miles, ni familias partidas entre Miami, Madrid y cualquier rincón donde haya futuro. Todo marcha tan bien que casi tres millones de cubanos han decidido practicar la unidad… pero desde el extranjero.
Aleida Guevara habla de Cuba como si viviera en una maqueta revolucionaria fabricada en 1965. Un país heroico, cohesionado y resistente que solo existe en discursos, congresos y entrevistas amistosas. Mientras tanto, la Cuba real sigue apagada, vacía y agotada. Pero nada, tranquilos: la hija del Che ya identificó al enemigo. Lástima que todavía no ha identificado el espejo.






