
Kendall Myers fue un analista de EE.UU. que espió durante décadas para Cuba
Washington.- Kendall Myers, exanalista del Departamento de Estado de Estados Unidos condenado a cadena perpetua por espiar para el régimen cubano durante más de dos décadas, falleció mientras cumplía su condena en prisión, según confirmaron fuentes federales.
Myers fue considerado una de las infiltraciones más graves dentro de la diplomacia estadounidense reciente debido a su alto nivel de acceso a información clasificada sobre política exterior, inteligencia y seguridad nacional.
Myers, quien trabajó durante años en el Buró de Inteligencia e Investigación del Departamento de Estado, fue reclutado por la inteligencia cubana y operó bajo el nombre de «Agente 202», según investigaciones federales.
En 2009 se declaró culpable de conspiración para cometer espionaje y fraude electrónico, tras una operación encubierta del Buró Federal de Investigaciones (FBI) que desmanteló la red de inteligencia que operaba desde Washington.
Admirador de Fidel Castro
Su esposa, Gwendolyn Steingraber Myers, también participó en las actividades de espionaje y recibió una condena de prisión tras ser arrestada junto a él.
Exfuncionarios de inteligencia estadounidense aseguraron que el daño causado por la pareja fue considerable, debido a la cantidad de información sensible que entregaron a Cuba durante varios años, incluyendo datos sobre política exterior y operaciones de inteligencia.
Antes de su muerte, Myers había declarado que actuó por convicción ideológica y llegó a elogiar públicamente al fallecido dictador cubano Fidel Castro, a quien describió como «simplemente maravilloso». Sus declaraciones reabrieron el debate sobre la infiltración de agentes extranjeros en el gobierno estadounidense y la persistencia de las redes de inteligencia cubanas en el país.
El caso de Kendall Myers volvió a generar controversia esta semana tras conocerse su fallecimiento, especialmente sobre el alcance histórico de las redes de espionaje cubanas dentro de Estados Unidos y el impacto político de ese tipo de infiltraciones en las relaciones bilaterales. Myers murió mientras cumplía su condena de cadena perpetua, sin que las autoridades hayan revelado hasta el momento la causa exacta de su deceso.






