
El idioma del miedo: cuando el chavismo edulcora la maldad
Por Joel Fonte ()
La Habana.- Esta es el más reciente eufemismo del chavista Jorge Rodríguez, presidente de la Asamblea Nacional de Venezuela, para aludir al miedo que él y la turba de bandidos que han saqueado aquel país sienten ante la posibilidad de que se repita en ellos lo ocurrido con Maduro, o algo peor:
«Debemos lograr un consenso político para evitar que se repitan eventos trágicos como los de enero pasado».
Traducción: debemos obedecer las órdenes de un gobierno extranjero si queremos conservar nuestros privilegios, y hasta nuestras vidas.
Es el mismo chavismo «heroico» de hace apenas tres meses, el mismo que vociferaba su valentía mientras pisoteaba al pueblo venezolano con impunidad. ¿Y dónde aprendieron Jorge Rodríguez, su hermana Delcy y toda esa caterva a mentir, a simular, a edulcorar la maldad?
La respuesta está en La Habana, en las escuelas de represión del castrismo. Es el mismo idioma del mayordomo de Castro cuando, por ejemplo, habla de «resistencia creativa». Ese eufemismo significa, en criollo: si tienen que morir para que nosotros conservemos el poder hasta el último minuto, pues que mueran.
Luego, en ese último minuto, las principales figuras de la dictadura subirán a un jet, se largarán con maletas llenas de dinero y dejarán atrás a un pueblo en ruinas. Pero ese pueblo, aun en la miseria, tendrá derecho a exigir justicia. Que lean la historia —y no solo la cubana— aquellos que hoy ejecutan órdenes que golpean la dignidad de toda una nación, de millones de cubanos que ya no aguantan más. Aquellos que prefieren obedecer acríticamente a sus «jefes», en la creencia de que estos son auténticos líderes y que jamás los abandonarán.
Porque los crímenes de hoy, mañana serán juzgados. No podrá alcanzarse en Cuba el perdón ni la reconciliación sin justicia previa. La impunidad no es eterna, aunque por décadas lo haya parecido. La historia ha demostrado que los regímenes autoritarios, por más que se disfracen de retórica revolucionaria, terminan derrumbándose y arrastrando consigo a quienes los sostuvieron con mentiras y violencia.
Basta de tolerar injusticias. No más temor. No más dictadura en Cuba.






