“Alto funcionario”: el terror de Díaz-Canel a escribir «Marco Rubio”

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Por Oscar Durán

La Habana.- Miguel Díaz-Canel escribió un post en Facebook tan cobarde que le faltó poner: “el alto funcionario cuyo nombre no puedo decir porque me da taquicardia”. Todo el mundo sabe que está hablando de Marco Rubio, pero el hombre prefiere hacerse el misterioso, como si estuviera narrando una novela policiaca barata de la Editorial Verde Olivo.

Es impresionante el nivel de miedo que maneja esta gente. Se pasan la vida sacando pecho, diciendo que el imperialismo es decadente, que Estados Unidos está al borde del colapso y que la revolución sigue firme; pero a la hora de mencionar las cosas por su nombre, empiezan a sudar frío y escriben “alto funcionario”. Qué manera tan miserable de arrastrarse.

Después viene el descaro habitual: culpar a Washington de la incompetencia criolla. Según Canel, la culpa de los apagones no es de los incapaces que llevan 65 años destruyendo un país, no. La culpa es del “bloqueo energético”. Claro, porque las termoeléctricas las rompió Marco Rubio con un martillo a las tres de la mañana y el combustible se lo robó Donald Trump escondido en un tanque de agua de Centro Habana.

La dictadura cubana tiene algo extraordinario: nunca es responsable de nada. Si falta comida, culpa del bloqueo. Si no hay corriente, culpa del bloqueo. Si no aparece una aspirina, culpa del bloqueo. Si llueve mucho, probablemente también sea culpa de Rubio y la Orden Ejecutiva intergaláctica del imperio cruel y malvado.

Lo más gracioso es ver a Díaz-Canel hablando de “incompetencia” ajena cuando dirige el único país del planeta donde un cartón de huevos parece un artículo de lujo de Hermés y encender un bombillo ya cuenta como milagro energético.

Pero bueno, ahí está Limonardo, escribiendo indirectas en Facebook como adolescente despechado, sin valor para poner el nombre completo del hombre que le quita el sueño. Una cosa es gritar “Patria o Muerte” en una tribuna llena de custodios… y otra muy distinta es escribir “Marco Rubio” sin que se le aflojen las piernas.

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