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La Habana.- El general de brigada Alejandro Castro Espín, hijo del expresidente cubano Raúl Castro, continúa negociando en México con un alto jefe de la Agencia Central de Inteligencia (CIA) de Estados Unidos, confirmó este viernes una fuente próxima al militar, citada por el periodista Carlos Cabrera en una publicación en Facebook. Las conversaciones se desarrollan desde el 30 de enero en un ambiente de «normalidad», según la misma fuente.
Castro Espín está acompañado en las negociaciones por la vicecanciller Josefina Vidal Ferreiro, especialistas del Banco Central y un reducido equipo de trabajo entre los que destaca «un compañero que goza de gran aprecio» de Raúl Castro. La inclusión de Vidal, quien participó en las negociaciones con el equipo designado por Barack Obama, responde a una «sugerencia» del expresidente cubano.
Según la fuente citada por Cabrera, Vidal detectó e informó que en el tramo final de las anteriores conversaciones, los negociadores estadounidenses Ben Rhodes y Ricardo Zúñiga habían incluido a un alto oficial de la CIA. Este extremo no ha podido ser confirmado con los aludidos ni en fuentes independientes.
La fuente no reveló el contenido concreto de las pláticas ni precisó si esta vez se conseguirá desbloquear una cuenta bancaria con 133 millones de dólares depositados en un banco mexicano-español. La cuenta permanece bloqueada por solicitud de Estados Unidos al regulador mexicano.
Mientras Castro Espín negocia en México, el presidente Miguel Díaz-Canel confirmó este viernes en una comparecencia televisada la existencia de negociaciones con Estados Unidos, ante un grupo de dirigentes del régimen entre los que se encontraba Raúl Guillermo Rodríguez Castro, conocido como «El Cangrejo». Rodríguez Castro viajó días atrás a México por motivos personales, según la fuente, para someter a su esposa a un tratamiento de reproducción asistida, versión que no ha podido ser contrastada.
Las negociaciones, que permanecen en gran parte en secreto, se producen en momentos de máxima tensión entre ambos países tras el endurecimiento del bloqueo petrolero estadounidense y las recientes declaraciones del presidente Donald Trump sobre una eventual «toma amistosa» de la isla. Ni el gobierno cubano ni las autoridades estadounidenses han confirmado oficialmente el contenido de los contactos.