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Por Mkc Cerralvo ()

Santa Clara.- Estoy aburrido de oír que se topan los precios. Desde hace años, esa es la medida que toman los “decisores”, que no son muchos realmente, pero que después, a modo de evadir responsabilidad, convocan a la Asamblea Nacional, donde hacen el teatro de que se reúnen, discuten y finalmente aprueban la medida.

Luego le toca el turno a los perritos falderos, léase todos los directivos, los distintos secretarios del PCC en todas las instancias, los del Gobierno, directores de empresas, dirigentes de organizaciones, periodistas, los que tienen carro y combustible asignado, los que tienen módulo y demás beneficios y hasta los que le dieron un teléfono móvil o tan siquiera una línea petrolera.

Todos estos perritos falderos, que por lo general no piensan o, si lo hacen, se lo callan, lo que les toca es divulgar y publicar la noticia, sobre todo en las redes, y en muchos casos, como ni eso saben, es compartir la que alguno más sesudo publique, para demostrar que “el pueblo” aprueba la medida. También salirle al paso en las redes o en la calle a los que estén en contra, aunque esos que estén en contra piensen por cabeza propia y tengan argumentos irrefutables.

Ahora se vuelve a ver que la medida de los topes de precio, como muchos pensamos, es desastrosa, y por mucho que se criticó fue tomada hace tiempo y más de una vez. Y no solo eso, que muchos fueron multados, contribuyó a que se desestimulara la producción, la importación, a que escasearan productos y a que el precio subiera mucho más ahora en el mercado negro.

¿Y los perritos falderos?

Todo eso provocó que la economía se perjudicara y que el cubano, el de a pie, no los decisores, incluso hasta los perritos falderos que defendieron eso, sufrieran sus consecuencias.

Hoy es revocada esta medida.

¿Se va a devolver el dinero de tantas multas, tantos decomisos y personas perjudicadas?

¿Se va a hacer algo con los decisores que tomaron la medida que no los perjudicó a ellos y sí al país, a su economía y a todo el pueblo?

¿Se va a hacer algo con los delegados que «supuestamente aprobaron la medida»?

¿Se va a hacer algo con todos los perritos falderos que estuvieron de acuerdo en esa medida y la defendieron a capa y espada sin ningún argumento más que su pago y privilegios por hacerlo?

¿Alguien va a ir preso, multado, sancionado?

Hoy esos mismos decisores cambian de “palo pa’ rumba”, y no pasa nada, siguen en sus mismos puestos, disfrutando los mismos beneficios y tomando nuevas medidas, que si no salen bien, las vuelven a cambiar, y vuelven a orientarles a sus perritos falderos lo nuevo que tenga que decir y hacer.

Y esa es la historia de este país: unos ineptos que deciden, que son impunes, que no sufren las consecuencias de sus actos y malas decisiones, una asamblea que es un «adorno», unos perritos falderos que defienden todo lo orientado, aunque ellos en su mayoría sí sufren las consecuencias, y un pueblo que sufre todo y aguanta todo tranquilamente, porque ni valor, ni ganas, ni esperanza, ni fuerza le queda.

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