Comparte esta noticia

Por Joel Fonte

La Habana.- La mentira, la manipulación más desenfadada de la realidad, fue por décadas una de las armas más recurrentes del régimen castrista.

Fidel Castro le debió al control rígido de la información en el país -en una época en que no se conocía internet- , su eficacia para articular una tras otra sus campañas de mentiras sobre la realidad de Cuba, y en particular para construir el mito, la leyenda de gran líder, de estadista insuperable que tejió alrededor de su figura.

Luego, Raúl Castro no hizo más que tambalearse en la cuerda floja del poder que heredó, aportando su propia cuota de falacias.

Pero este señor, parece haber nacido para -utilizando un eufemismo candido- ‘hacer de la verdad una ramera dócil…’.

Aquí está su más novedosa mentira: luego de pasar décadas el castrismo al que él sirve, afirmando con rabia que las ‘misiones médicas’ -léase, trata de personas a gran escala- iban dirigidas a emplear esos recursos financieros para sostener el sistema de salud cubano, ahora él afirma que el salario que dejaban de cobrar los médicos se empleada como ‘compensación’ por el combustible que el castrismo recibía del régimen chavista.

Eso, para afirmar categoricamente que su régimen jamas recibió combustible gratis, ‘regalado’…

Se le olvidó que esos regalos de ‘apoyo’ ideologizado se acordaban en esos conciertos de la izquierda para delinquir que eran el Foro de Sao Paulo y El Grupo de Puebla’…

Miente con total cinismo, con el descaro propio del que detesta la inteligencia colectiva de millones de personas que lo escucharán…

Pero la esencia de ello es que en Cuba, para los líderes de la dictadura castrista, mentir es una forma retorcida de hacer ‘politica’…

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Lo más consultado hoy