
El Minint importará equipamiento desde Vietnam
Anette Espinosa
La Habana.- El ministro del Interior de Cuba, general de División Lázaro Alberto Álvarez Casas, se reunió en Hanoi, donde se encuentra de visita oficial, con el titular de Seguridad Pública de Vietnam, general To Lam, y, entre otras cosas, llegó a un acuerdo para el intercambio de experiencias y equipamiento.
Según una nota de Prensa Latina fechada en la capital vietnamita, “las dos partes acordaron en las conversaciones mejorar el intercambio de experiencias, equipamiento y formación de capacidades para los agentes de la Policía, especialmente en técnicas de protección y en la prevención, desarrollo y detención de complots terroristas”.

La Policía cubana no tiene ni en qué moverse y los gobernantes andan como locos buscando medios con los cuales enfrentar las manifestaciones y las protestas que se les vienen encima. Por esa razón, es fácil darse cuenta de que Cuba no intercambiará nada y solo recibirá equipamiento antimotín de cualquier tipo, y posiblemente armas y hasta instructores.
Vietnam es de los pocos amigos que le queda a Cuba en el mundo. Debe ser el país que más donaciones hace a la isla, por aquello de que no olvida la visita de Fidel Castro en plena guerra contra Estados Unidos.
Cada año, desde los puertos vietnamitas salen hacia Cuba decenas de miles de toneladas de arroz y otros granos, y delegaciones cubanas, cuyos boletos y estancia paga Hanoi, visitan aquella nación. Al parecer, intentan que los cubanos aprendan de ellos, pero los que van nunca han intentado imitar las estrategias económicas en suelo cubano.

Unos días atrás estuvo el organizador del Partido Comunista y heredero político de Machado Ventura, Roberto Morales Ojeda, quien visitó la capital vietnamita, pero incluyó en su periplo a China y Laos, siempre con la intención de recordar los problemas económicos que atraviesa Cuba como consecuencia del bloqueo de Estados Unidos, y pedir una mano para el castrismo, que corre el riesgo de sucumbir ante la crisis generada por sus propios gobernantes.






