
‘Una casa dividida, no puede prevalecer…’
Por Joel Fonte ()
La Habana.- En los albores de la Guerra Civil de los Estados Unidos, Abraham Lincoln —a quien el Apóstol de Cuba apreció en su grandeza— advirtió con la clarividencia de un estadista el peligro que para la Unión Americana representaba el enfrentamiento entre el Norte y el Sur esclavista, y la gravedad de esa fractura para el futuro del país.
Dijo Lincoln: ‘Una casa dividida no puede prevalecer’.
El propio Martí definió la unidad de las mejores voluntades como imprescindible para alcanzar la independencia de la Cuba colonial.
Martí hablaba de unidad en la diversidad. Jamás hizo apología de totalitarismos, de exclusiones por razones ideológicas o políticas; nunca evocó dictaduras.
Por eso el castrismo jamás ha sido ni podrá ser el futuro para el país de paz y libertades que los cubanos anhelamos.
Porque un régimen que ejerce violencia sobre las ideas contrarias, que atemoriza y encarcela a sus opositores, es la negación de los destinos de Cuba…



















