Decomisan más de 480 libras de carne sin documentación en un punto de control de Santiago de Cuba

Comparte esta noticia

Por Anette Espinosa

Santiago de Cuba.- La dictadura volvió a presentar un operativo policial en el Punto de Control del poblado El Cristo, en Santiago de Cuba, anunciando la ocupación de más de 480 libras de carne de ganado mayor que, según la versión oficial, era transportada sin la documentación exigida.

El vehículo fue detenido en los límites de la ciudad y las autoridades aseguraron que el cargamento tenía destino en el mercado informal, una práctica que se ha vuelto habitual en un país donde la escasez domina la vida cotidiana.

El régimen intenta exhibir este tipo de acciones como grandes victorias contra la ilegalidad. Sin embargo, evita reconocer que el crecimiento del mercado informal responde, en buena medida, al fracaso de un sistema incapaz de garantizar alimentos suficientes a la población.

La persecución recae sobre quienes buscan sobrevivir, aunque los verdaderos responsables del desastre económico permanecen protegidos por el poder.

La propaganda oficial insiste en presentar a los cuerpos policiales como garantes del orden y la legalidad. Esa narrativa contrasta con la realidad de millones de cubanos que enfrentan precios inalcanzables, desabastecimiento permanente y salarios incapaces de cubrir las necesidades más básicas.

Resulta contradictorio destinar recursos a perseguir vendedores informales, dejando intactas las causas que alimentan ese fenómeno.

Cada operativo divulgado en redes sociales pretende reforzar la imagen de un Estado firme frente al delito. La dictadura convierte estos hechos en campañas de propaganda, buscando desviar la atención del deterioro económico y social que vive el país. La falta de producción, las restricciones impuestas durante décadas y la ausencia de reformas reales siguen empujando a la población hacia alternativas fuera de los canales oficiales.

La detención del vehículo puede representar un cumplimiento de la legislación vigente, aunque el problema de fondo permanece intacto. Ningún decomiso resolverá la crisis alimentaria que golpea a Cuba. La verdadera solución exige transformar un modelo agotado que ha condenado a los ciudadanos a vivir entre la escasez, la incertidumbre y la represión, una realidad de la que la dictadura continúa siendo la principal responsable.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Lo más consultado hoy