
Cuba está firme… firme en la cola, firme en el apagón y firme en la miseria
Por Oscar Durán
La Habana.- Bruno Rodríguez, alias Bruno Condeneitor, volvió a salir a X con una de esas publicaciones que parecen escritas desde una realidad paralela. Según el canciller cubano, Estados Unidos está apretando el cerco económico contra una Cuba que, palabras más, palabras menos, se muestra cada día con una economía más fuerte, más capaz y más eficaz. No te rías que esto es serio.
Uno lee eso y no sabe si está hablando de Cuba o de Noruega. Mientras Bruno redactaba su mensaje desde alguna oficina climatizada, millones de cubanos estaban viendo cómo conseguir comida, cómo sobrevivir a los apagones o dónde encontrar una simple pastilla para el dolor de cabeza.
Lo más curioso es la insistencia en vender la imagen de una economía resistente y victoriosa. Si Cuba está tan fuerte como asegura el ministro, alguien debería avisarle a las termoeléctricas que se pasan medio año rompiéndose, a los hospitales sin insumos y a los mercados vacíos.
Resulta difícil encontrar otra nación en el planeta donde el gobierno celebre éxitos económicos mientras la población hace colas kilométricas para comprar lo básico. Es como si el capitán del Titanic hubiera salido a presumir de la calidad de la pintura mientras el barco se hundía.

Bruno también acusa a Marco Rubio de impulsar un «crimen» contra el pueblo cubano. Sin embargo, evita mencionar a quienes llevan más de seis décadas administrando la isla. Para el canciller, la culpa siempre viene de afuera. Nunca de los responsables de las políticas económicas que han llevado a miles de cubanos a emigrar, ni de quienes prometieron prosperidad y terminaron entregando un país donde encontrar pollo es casi un acontecimiento nacional. Esa parte del cuento siempre desaparece del guion oficial.
La frase más divertida del mensaje es probablemente la de «Cuba está firme». Claro que está firme. Tan firme que más de un millón de personas ha abandonado el país en los últimos años. Tan firme que los apagones siguen siendo parte de la rutina y tan firme que cualquier familiar que vive en el extranjero se ha convertido en el verdadero ministerio de abastecimiento de muchas casas cubanas. Si eso es firmeza, entonces un edificio a punto de derrumbarse también podría considerarse una obra maestra de la ingeniería.
Al final, Bruno Rodríguez hace lo que mejor sabe hacer: escribir consignas para convencer a quienes ya no necesitan ser convencidos. El problema es que la realidad tiene la mala costumbre de arruinar los discursos.
Bruno publica hashtags y habla de resistencia heroica, los cubanos siguen enfrentando una crisis que no cabe en 280 caracteres. Y por mucho que repita que Cuba está firme, la verdad es que cada vez son más los que miran alrededor y se preguntan si no será precisamente todo lo contrario.






