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Por Luis Alberto Ramírez ()

¿Falta combustible para la leche, pero no para la represión?

Miami.- Según el ministro de la Industria Alimentaria Cuba, la leche destinada a los niños no puede distribuirse debido a la falta de combustible. Una explicación que, lejos de tranquilizar a la población, genera una pregunta inevitable: ¿cómo es posible que no haya combustible para llevar un alimento esencial a los niños y, sin embargo, sí lo haya para movilizar a la policía represiva y organizar manifestaciones de apoyo al régimen comunista?

La escasez de combustible se ha convertido en una de las justificaciones recurrentes del gobierno cubano para explicar el desabastecimiento, los apagones y el deterioro de los servicios básicos. Sin embargo, cuando se observan las prioridades del Estado, surgen contradicciones difíciles de ignorar.

Si realmente el combustible es tan escaso, cabría esperar que los recursos disponibles se destinaran, en primer lugar, a garantizar la alimentación infantil, el transporte de medicamentos y otros servicios esenciales. No obstante, cada vez que el régimen necesita desplegar fuerzas policiales, movilizar agentes de la Seguridad del Estado o transportar personas para actos políticos, los recursos aparecen con sorprendente rapidez.

¿Cuales son las prioridades?

La cuestión no parece ser únicamente la falta de combustible, sino la jerarquía de prioridades establecida por quienes gobiernan. Cuando un Estado es incapaz de garantizar la distribución de leche para los niños, pero sí puede sostener los mecanismos de control político y propaganda, envía un mensaje claro sobre cuáles son sus verdaderas preocupaciones.

Los cubanos tienen derecho a preguntarse por qué siempre faltan recursos para las necesidades más básicas de la población, mientras nunca parecen faltar para proteger los intereses del poder. Esa es una interrogante que merece una respuesta mucho más convincente que la simple excusa de la escasez de combustible.

Nada es verdad y nada es cierto, sólo falta la voluntad de ayudar al pueblo. Si hace noventa días que no llega combustible al puerto ¿de dónde sacan el combustible para reprimir al pueblo?.

Esa es una pregunta tonta: lo sacan de sus reservas, de lo necesario para sostener a la dictadura. Todo es un cuento, una falacia, lo sacan de las MIPYME autorizadas a recibir combustible, lo sacan del pellejo de pueblo.

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