
Ciento setenta y seis medidas y un solo logro: demostrar que no aprendieron nada
Por Pedro Monreal (El Estado como tal)
La Habana.- El supuesto enfoque más liberalizador de las 176 medidas se “destiñó” en menos de dos meses.
El rápido retorno a topes o “precios de referencia” confirma un fracaso de secuenciación y de diagnóstico de oferta.
Se liberalizó sin haber reducido previamente la rigidez estructural de la oferta derivada de la producción nacional deprimida y de la escasez de insumos y divisas. El resultado previsible fue un pico inflacionario con efectos devastadores en el bienestar ciudadano que forzó a dar marcha atrás, reproduciendo el mismo ciclo observado desde 2021.
El cambio de rumbo no invalida la necesidad de abandonar la liberalización de precios, pero pone en evidencia, de nuevo, que hacerlo de forma abrupta y sin colchón productivo ni protección social suficiente genera más distorsión que solución.
El anterior fracaso con los precios del “ordenamiento” por lo menos tuvo un diseño explícito y cuantificado de corrección de precios relativos. Ahora ni siquiera hay evidencia pública de un diseño previo cuantificado de precios relativos del paquete de 176 medidas.
Lo ocurrido puede interpretarse como un indicador de debilidades técnicas en el diseño y ejecución de la política económica, en particular las dificultades del Buró Político del PCC, el Consejo de Ministros, el Consejo de Estado y la Asamblea Nacional para internalizar adecuadamente lecciones evidentes.
No sé si queda claro a esas instituciones el efecto negativo que esto puede representar para la credibilidad del paquete completo de las 176 medidas.






