
La muerte anunciada en Remedios
Por Yanetsy Pino ()
Atlanta.- Acabo de leer sobre la tragedia en Remedios, Villa Clara, donde dos personas perdieron la vida y otra terminó en el hospital al colapsar el edificio abandonado de la antigua escuela Esbec #1 Carlos Cuello. Detrás de la nota periodística hay familias destrozadas y un pueblo sumido en la indignación por una muerte que se pudo evitar.
Quienes conocían ese lugar lo sabían perfectamente: ese inmueble era una trampa mortal a punto de detonar (https://www.youtube.com/shorts/PESIjVuVeAo). La gente de la zona pedía a gritos su demolición antes de que la gravedad hiciera el trabajo que las autoridades postergaban, pero la respuesta institucional fue, como de costumbre, el silencio y la inercia absoluta, hasta que los escombros sepultaron vidas humanas.
Ya es habitual en Cuba que, en este tipo de sucesos, se intente desviar la atención apuntando a la imprudencia individual o al hecho de que los ciudadanos entren a estas ruinas para extraer materiales de construcción o buscarse el sustento. Sin embargo, culpar a la gente es una trampa cínica. La población no acude a escarbar en ruinas por deporte, sino impulsada por la escasez extrema y el desabastecimiento crónico que el propio sistema genera.
La única culpa es del régimen
El único y verdadero responsable de esta tragedia es el régimen cubano. Toda administración pública está obligada a preservar la propiedad inmobiliaria, y es ella la que decide dónde se invierte cada peso. También es la que abandona a su suerte la infraestructura civil del país mientras destina recursos millonarios a levantar hoteles de lujo. No crean que esto es una simple negligencia burocrática; aquí lo que hay es una tremenda falta grave de abandono.
Perdónenme si politizo el asunto, pero la verdad hay que decirla: esto no es un accidente fortuito. Si permitieron que una estructura en ruinas permaneciera en pie, en medio de una comunidad, la están sentenciando a muerte por desidia gubernamental.






