
Bélgica y Estados Unidos entran a la fiesta de los octavos
Seattle.- Hay victorias que se consiguen jugando bien y otras que se arrancan a la fuerza, cuando todo parece perdido. Bélgica eligió el segundo camino. Estados Unidos, en cambio, prefirió el de la autoridad. Dos clasificados, dos maneras completamente distintas de llegar a los octavos de final del Mundial.
Durante más de ochenta minutos, Senegal tuvo contra las cuerdas a una de las selecciones favoritas. El conjunto africano fue más intenso, más agresivo y encontró recompensa muy temprano. Habib Diarra abrió el marcador y, cuando Ismaïla Sarr amplió la ventaja en la segunda mitad, el partido parecía sentenciado. Bélgica estaba eliminada y daba la impresión de haber perdido todas las respuestas.
Pero el fútbol tiene una costumbre muy peligrosa: castiga a quien celebra antes de tiempo.
Romelu Lukaku apareció cuando más lo necesitaba su selección y descontó a pocos minutos del final. El gol cambió por completo el estado de ánimo del encuentro. Senegal comenzó a defender demasiado cerca de su portería y Bélgica encontró los espacios que había buscado durante todo el partido. Entonces apareció Youri Tielemans para empatar el compromiso y llevarlo a la prórroga.
Lo que vino después fue el golpe definitivo. Cuando los penales parecían inevitables, Tielemans volvió a asumir la responsabilidad desde los once metros y convirtió el 3-2 que desató la locura belga. Dos goles del mediocampista terminaron por borrar una desventaja de dos tantos y colocar a Bélgica entre los dieciséis mejores del torneo.
Mucho menos dramática fue la noche de Estados Unidos
El equipo norteamericano entendió desde el inicio que no podía regalar espacios frente a Bosnia y Herzegovina. El encuentro fue equilibrado durante la primera mitad, pero en el complemento apareció Folarin Balogun para romper el empate y darle tranquilidad a los estadounidenses.

Con el marcador a favor, Estados Unidos manejó los tiempos del partido hasta que Malik Tillman ejecutó un impecable tiro libre que significó el 2-0 definitivo. Ni siquiera la expulsión de Balogun en los minutos finales alteró un resultado que ya estaba bajo control.
La jornada dejó dos clasificados, pero también dos mensajes distintos. Bélgica demostró que tiene la capacidad de sobrevivir incluso cuando juega mal durante gran parte del encuentro. Estados Unidos, por su parte, confirmó que su crecimiento pasa por la disciplina táctica y la eficacia en los momentos decisivos.






