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Por Luis Alberto Ramírez ()

Miami.- Hay quienes afirman que el régimen de La Habana no representa una amenaza para la estabilidad de Estados Unidos, pero los hechos demuestran lo contrario.

¿Acaso Cuba no instaló misiles soviéticos con cabezas nucleares en la isla durante la Crisis de Octubre? Ese episodio puso al mundo al borde de una guerra nuclear. Algunos dirán que eso pertenece al pasado, pero fue el primer gran acto de confrontación directa contra Estados Unidos desde territorio cubano.

Después vinieron las infiltraciones de espías y agentes de inteligencia dentro de la sociedad estadounidense. El régimen cubano logró penetrar instituciones sensibles, desarrollar redes de espionaje y operar durante años en territorio americano. Ahí está el caso de la llamada “Red Avispa”, organizada para espiar y operar en el sur de la Florida.

A eso se suman los éxodos masivos utilizados como instrumento de presión política, el derribo de avionetas civiles de Hermanos al Rescate con ciudadanos estadounidenses a bordo y la permanente alianza del régimen con gobiernos adversarios de Estados Unidos.

Cuba también permitió la instalación de bases de escucha y cooperación militar con Rusia y China, convirtiendo a la isla en una plataforma estratégica frente a territorio norteamericano.

Siempre han sido un peligro

Y ahora se conoce la compra de drones ofensivos y acuerdos militares con Rusia e Irán. Todo eso confirma que el régimen cubano nunca ha dejado de actuar como un elemento hostil hacia Estados Unidos y como un factor de desestabilización en la región.

Por eso, resulta difícil entender cómo, todavía, hay quienes sostienen que Cuba no representa una amenaza para Estados Unidos. El régimen de La Habana ha mantenido durante décadas una política de confrontación, infiltración y alianza con enemigos estratégicos de esta nación. Y mientras todo eso ocurre, el pueblo cubano continúa siendo la principal víctima de un sistema que ha convertido la confrontación externa en herramienta para mantenerse en el poder.

El castrismo siempre ha sido una amenaza para Estados Unidos y una tragedia para los cubanos. La Habana ha sido siempre un nido de ratas que ha dado albergue a todos los enemigos de este país y todo aquel que no quiera verlo, es porque es parte de esa colonia de ratas.

Gastar millones de dólares en drones, demuestra dos cosas, la primera, es que les importa una mierda el hambre del pueblo, la segunda, es que no entienden que esos drones son insignificantes ante el poderío americano, y para concluir: lo único que han hecho con esa inversión, es darle la justificación necesaria a Estados Unidos de que al régimen hay que eliminarlo porque representa una amenaza para este país y el resultado, bueno, las consecuencias, pronto las veremos.

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