El PSG desempolva la chequera y el Barça se queda mirando

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Por Yoyo Malagón ()

Madrid.- Julián Álvarez está en el punto de mira del PSG. Y no es flor de un día, ojo, que los parisinos ya han puesto la maquinaria a funcionar para llevarse a la ‘Araña’ para el próximo curso. Mientras el FC Barcelona llevaba meses filtrando humo, diciendo por lo bajini que el delantero argentino acabaría en el Camp Nou por menos de la mitad, en París han sacado el talonario de verdad. Porque una cosa es soñar con Julián y otra muy distinta es poner los 140 o 150 millones que el Atlético de Madrid va a pedir.

Porque el negocio, como siempre en estos casos, es cuestión de ceros. Y el PSG tiene la maquinaria financiera para afrontar lo que sea. En el Metropolitano ya lo tienen claro: Julián Álvarez no sale por menos de 100 kilos, y la cifra real se moverá entre los 140 y los 150 millones.

Una operación irrechazable para el club rojiblanco, sobre todo viniendo de unos dirigentes, los del PSG, con los que Miguel Ángel Gil mantiene una sintonía excelente desde hace tiempo. Mateu Alemany, que ya movió lo de Kang in-Lee, está al tanto de cada paso.

El Barcelona quedará al margen

Mientras tanto, el Barça se queda con la palabra en la boca y con la mano en el bolsillo vacío. Porque filtrar interés en la prensa está muy bien, pero cuando el PSG llama con una oferta que dobla la tuya, pues adiós muy buenas.

Los agentes de Julián llevan meses sondeando salidas, y el delantero nunca ha cerrado del todo la puerta, dejando ese halo de duda que tanto mosquea a la hinchada colchonera. Y ojo, que esta temporada irregular—20 goles en total, con 10 en Champions pero solo 8 en Liga—no le ha restado ni un ápice de valor en el mercado.

Así que veremos, pero pinta que el argentino de 26 años, con contrato hasta 2030 y valor de mercado de 90 millones, podría estar viviendo sus últimos días de rojiblanco.

El PSG quiere que la ‘Araña’ juegue a las órdenes de Luis Enrique en el 2026-27, y el Atlético, además, podría pescar algo en la operación: Kang in-Lee o Gonçalo Ramos. Pero eso, en principio, serían operaciones separadas. Lo gordo, lo histórico, está en marcha. Y el Barça, como siempre en los últimos tiempos, mira el tren desde el andén.

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