
Cinco libras de arroz es el premio a la supervivencia
Por Anette Espinosa
Las Tunas.- Aquí ya no se habla de comida, se habla de logística épica. Esta vez la gran noticia es que el 45,5 por ciento de las bodegas de Las Tunas ya tiene arroz. No cualquier arroz, claro está. Es arroz donado por China, porque a estas alturas producirlo parece una fantasía futurista reservada para países desarrollados o para películas de ciencia ficción.
El anuncio fue presentado casi como si Arnaldo Tamayo hubiera logrado llegar otra vez al espacio. “230 bodegas cuentan actualmente con el producto”, informaron con solemnidad matemática. Uno imagina a media provincia celebrando que, después de semanas de espera, por fin llegaron cinco libras por consumidor. Cinco libras. No una tonelada. No un cargamento histórico. Cinco libras, un premio de supervivencia.
Lo mejor del comunicado son las estadísticas minuciosas. Colombia lidera con 77,3 por ciento de cobertura, Las Tunas avanza con 65,5 y Jobabo resiste heroicamente. Parece una tabla de posiciones de béisbol nacional, pero no: es la clasificación oficial del campeonato provincial “A ver quién logra comer arroz primero”.
Eso sí, no todo son buenas noticias. El chícharo también anda protagonizando su propio drama. Apenas Las Tunas y Manatí reportan presencia del legendario grano, mientras el resto del territorio contempla el vacío existencial de una bodega sin chícharos. Ya no se reparte comida, se distribuye esperanza en pequeñas dosis.
Como cierre magistral, las autoridades recordaron que todo esto ocurre -no faltaba más- por culpa del “bloqueo energético” de Estados Unidos. Al parecer, Washington no solo influye en la geopolítica mundial, sino que también decide cuándo llega el camión del arroz a Majibacoa.
Cuba sigue siendo ese país donde recibir una donación de comida meses tarde es noticia, hazaña y argumento político al mismo tiempo.






