
Real Madrid y Barcelona: un clásico y la relación rota
Redacción Deportiva
Barcelona.- La relación entre el Barcelona y el Real Madrid ha quedado formalmente rota a todos los niveles, según fuentes cercanas a ambos clubes. Los gestos de cortesía y acercamiento de años anteriores han desaparecido, y la ruptura quedará escenificada este domingo en el Clásico del Camp Nou.
La decisión responde a la ofensiva del Real Madrid en el denominado caso Negreira, que investiga los presuntos pagos del Barcelona al exvicepresidente del Comité Técnico de Árbitros José María Enríquez Negreira..
El presidente del Real Madrid, Florentino Pérez, no asistirá al palco del Camp Nou, aunque el club blanco sí estará representado en el estadio por cuestiones de educación deportiva y respaldo a su equipo. En Valdebebas, la directiva madridista continúa trabajando para lograr una sanción deportiva contra el Barcelona por los pagos reconocidos al que fuera número dos del Comité Técnico de Árbitros. La distancia entre ambas entidades es total, según admiten fuentes del club merengue.
La cruzada del Madrid se intensifica
El reciente acercamiento del Barcelona a la UEFA abre un nuevo escenario clave en la estrategia del Real Madrid. El organismo europeo, no la FIFA, tiene la potestad de sancionar al club catalán, y el Real Madrid busca que esa sanción sea por corrupción deportiva o por intentar alterar el normal desarrollo de una competición, tal como recoge el reglamento de la UEFA. La documentación presentada por el club blanco ante la UEFA crece al ritmo de la investigación interna.
Fuentes del Real Madrid señalaron que el objetivo es una sanción que incluya la exclusión del Barcelona de competiciones europeas. Este objetivo ha puesto fin a cualquier entendimiento entre las dos entidades. Aunque en el club blanco se apunta directamente al presidente azulgrana, Joan Laporta —quien aún no ejerce de manera oficial como máximo mandatario—, considera que no tenía sentido la tradicional visita presidencial al palco del Camp Nou.
Además, los dirigentes del Real Madrid mantienen su cruzada arbitral, convencidos de que gran parte del éxito deportivo del Barcelona en los últimos años responde a decisiones arbitrales alejadas de la justicia que debe imperar. En Valdebebas insisten en que no existe esa justicia y que el club azulgrana se ha visto beneficiado de manera reiterada por situaciones que nada tienen que ver con el juego limpio.






