Por Redacción Deportiva
Ciego de Ávila.- La noticia ha caído como un balde de agua fría dentro del béisbol cubano. Con profundo dolor se confirmó el fallecimiento de Danny Miranda Agramonte, director de los Tigres de Ciego de Ávila, un hombre que durante décadas estuvo ligado al diamante con una pasión difícil de explicar para quien no haya vivido el juego desde dentro. Primero lo hizo como pelotero, con el guante lleno de tierra y la mirada puesta en la victoria; luego, desde el banco, guiando a sus muchachos con el mismo carácter que lo distinguió siempre.
Según se ha conocido a través de la página en Facebook Los Tigres Avileños Béisbol, Miranda llegó al hospital con una fuerte inflamación abdominal que encendió las alarmas médicas. Fue intervenido quirúrgicamente de urgencia, pero durante la operación aparecieron complicaciones muy serias que terminaron empeorando el panorama.
Los doctores, conscientes de la gravedad de la situación, comunicaron a la familia que debían prepararse para lo peor. Horas después, la noticia que nadie quería escuchar terminó confirmándose.
Miranda, campeón olímpico en Atenas 2004, participó en 12 Series Nacionales, con un average de .290, conectó 1009 indiscutibles, 88 jonrones e impulsó 542 carreras. Como director de los Tigres, el mayor logro en su corta carrera fue el campeonato de III Liga Élite cuando barrieron 4-0 a los favoritos tuneros.
Llegue a sus familiares nuestras más sentidas condolencias.
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