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Por Albert Fonse ()
Vancouver.- Hablar de estos hechos es delicado, sobre todo cuando hay vidas perdidas. Lamento profundamente lo ocurrido y envío mis condolencias a las familias. Ahora bien, quiero aclarar que cuando hablo de acciones militares, siempre me refiero a acciones bajo un ejército profesional, como el de Estados Unidos, que actúa conforme a sus leyes.
No apoyo ni estaré de acuerdo con acciones militares improvisadas, sin preparación ni armamento. Sé que decir esto, cuando hay cubanos muertos, puede sonar duro.
En segundo lugar, sin tener información adicional, no se puede afirmar nada. Pero la historia nos recuerda que el régimen cubano ha sido acusado de autoataques en momentos clave. No digo que este sea el caso, pero es extraño.
Confío en que todo se esclarezca, y más aún en este contexto, justo cuando se habla de acusar a Raúl Castro por los ataques a los Hermanos al Rescate. Este suceso le ofrece al régimen una narrativa: la de que existen ataques terroristas desde Florida. Esperemos que la verdad, sin manipulaciones, salga a la luz.
No sería la primera vez que el régimen cubano se hace autoataques en momentos que necesita reforzar su narrativa. Ya sea para provocar purgas internas, mejorar su percepción geopolítica o justificar una narrativa de estado de guerra. Esto no es original. Los nazis lo hicieron con el incendio del Reichstag para justificar represión, y la Unión Soviética, con el asesinato de Kirov, para iniciar purgas y consolidar poder. La historia deja claro que esta estrategia ha sido usada antes.
La acción que ha ocurrido ha cambiado la perspectiva internacional. Antes, se hablaba de un régimen fallido, de un sistema totalitario, donde no era el embargo la causa principal de los males, sino el modelo. Ahora, se habla de terrorismo, de un país sitiado, que se defiende. Esto no ha ayudado a la causa de la libertad de Cuba, justo cuando menos se necesita, con un Secretario de Estado como Marco Rubio y una administración Trump tomando medidas inteligentes. Se hablaba incluso de negociaciones, pero este hecho rompe esa narrativa. Se pasa de ver a la dictadura como agresora a ver a Florida como agresora.
Dicho esto, espero que se esclarezca la verdad, envío mis condolencias a las familias, y a los cubanos que dieron su vida, les respeto. Ojalá sepamos quién está detrás, y Dios no quiera que haya sido una falsa bandera y hayan sido engañados.