
El baño de sangre
Por Luis Alberto Ramírez ()
Miami.- Según las redes, influencers y medios como AXE, La Habana estaría preparada para atacar la base militar estadounidense de Guantánamo con drones adquiridos en Rusia e Irán. La información llega incluso al punto de asegurar que el régimen cubano podría utilizar esos drones para atacar bases nucleares estadounidenses en el sur de la Florida.
Todo esto, por supuesto, sigue siendo especulación; nada garantiza que semejante amenaza llegue a concretarse.
Sin embargo, lo que sí resulta evidente es que, dentro de la estrategia diseñada por Fidel Castro bajo el concepto de la “guerra de todo el pueblo”, cada cubano —sin importar edad, sexo o ideas políticas— está obligado a defender al Estado cubano bajo pena de ser acusado de traición a la patria, un delito castigado con la máxima condena.
Por eso, el baño de sangre pronosticado por Díaz-Canel no estaría dirigido contra invasores extranjeros, sino contra aquellos cubanos que se nieguen a defender la revolución. La amenaza es clara: defiendes la revolución o te enfrentas a la muerte. Y eso reduce todo el discurso oficial a la más brutal amenaza contra el propio pueblo cubano.
La más reciente declaración del régimen lo deja aún más claro: “todo aquel que apoye una intervención americana en Cuba será considerado un objetivo militar”. ¿Qué significa eso? La respuesta es evidente: si defiendes la libertad de Cuba, quedas condenado.
El régimen de Cuba es genocida, siempre lo ha sido, y si para mantener el poder tienen que hundir la isla en el mar, lo harán, porque esta grave amenaza jamás se borrará de mi memoria, y citó: “preferimos hundirnos en el mar, antes de renunciar a la gloria que hemos vivido” ¿qué gloria?






