Otro feminicidio en Guantánamo y ya van 31 en 2023

Comparte esta noticia

Por Anette Espinosa
La Habana.- ¿Qué tiene que pasar en Cuba para que se detenga la ola de feminicidios? No puede ser que todas las semanas muera una mujer, o dos, y no haya un pronunciamiento gubernamental para ponerle coto a un fenómeno que debe preocupar a todos, pero más al gobierno, aunque ya sabemos que la prioridad son aquellos que protestan en Caimanera y no los que mueren en otros lugares de la provincia.
Yaricel Hernández González murió el viernes pasado a manos de su esposo, o su expareja. Da igual. Para mí, que soy mujer, hija, nieta, sobrina y amiga de mujeres, me da igual la relación entre el homicida y la víctima, que tenían dos hijos en común.
Lo que no me da igual es el silencio gubernamental. No puede ser que sigan muriendo mujeres a manos de hombres que tuvieron -o no- relaciones con ellas, que sigan quedando niños y niñas huérfanos, y que el gobierno haga caso omiso. Incluso, que las damas más cercanas a la jerarquía castrista, como Mariela Castro y Liz Cuesta, solo tengan tiempo para salir en defensa de Buena fe.
Tan guantanamero es Israel Rojas como lo era Yaricel Hernández. Y Cuesta y toda la cúpula castrocomunista se rasga las vestiduras en defensa del trovador, porque le dijeron a la cara en Barcelona y media España que había vendido su alma al diablo. Pero ninguno de ellos se para de una vez y dice que hay un serio problema con los feminicidios y que es hora de ponerle coto.
Ya sé que no sabe la cúpula en el poder cómo hacerlo. Pero cuando no sabes algo, tienes que informarte o buscar ayuda. No puedes solo pedir asesoría para maltratar a los que piden libertad, patria, salud, educación o comida cuando salen a las calles. Puedes hacerlo para combatir los crímenes de género, que ya van por 31, extraoficialmente, porque no hay un conteo oficial de cuántos ocurren, y sabemos que todo en Cuba se manipula.
El año pasado murieron en Cuba 34 mujeres por violencia de género, y en 2023, a falta de un mes para completar los seis meses, ya va por 31. La cifra es alarmante pero, para las autoridades, todo está bien, no hay motivos de preocupación, y esas fuerzas hay que dirigirlas a defender al gobierno, formado por una banda de incapaces que solo saben vivir del sudor de los pocos que trabajan.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Lo más consultado hoy