Otero Alcántara, el comodín perfecto para la inteligencia cubana

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Por Carlos Carballido ()

Dallas.- Luis Manuel Otero Alcántara es el nuevo personaje mediático del exilio cubano, inflado hasta no poder por redes sociales y medios de prensa.

Lo que va quedando del exilio se está dejando arrastrar por estas lentejuelas sin ver el foco de lo que ocurre y que es, a todas luces, una hipótesis de operativo de inteligencia del régimen cubano. El infiuecer Vladimir Aguilar esta ya cansado de advertirlo debido a estos mismos patrones repetidos hasta el cansancio.

El relato del héroe del presidio político llegado a Miami empezó con un pico altísimo de aprobación de los exiliados que llegaron a arremeter contra quienes advertíamos en su momento de que la lista no jugaba con el billete.

Ladislav Bittman, oficial de inteligencia checoslovaco especializado en medidas activas, explicó con claridad cómo se construían y luego se degradaban los símbolos, cómo se explotaban personalidades imperfectas y cómo se buscaba que el propio campo adversario se dividiera (The KGB and Soviet Disinformation: An Insider’s View).

Y esta metodología es exactamente lo que ha estado haciendo Alcántara en Miami, lo cual no quiere decir que sea un agente activo ni mucho menos.

Lo que sí estamos viendo en LMOA es el patrón que la Inteligencia cubana siempre ha exportado a Miami.

Primero… exilio forzado sin transparencia en quienes gestionan la salida o quienes y por qué se negocia un semejante acuerdo entre dos naciones enemigas ideológicamente.

Segundo… fabricación de historias previas como pérdida de visión en la cárcel y torturas que mueven las emociones del exilio pero que no se sostienen ante el extraordinario estado físico visible a su llegada a Miami (Construcción y Deconstrucción Controlada del símbolo según Bittman).

Tercero… El uso del «activo» no controlado o activo de influencia involuntaria (unwitting asset) en la figura del preso político fabricado que no necesita indicación ni preparación porque su ideología es tan dispar que entra en conflicto con los grupos políticos e ideológicos como ya es el exilio de Miami. Otero Alcantara solito sirve sin que lo fuercen.

Y una vez que esto ocurre, se logrará con óptimos resultados la fase final de las operaciones de inteligencia contra grupos políticos adversos y que se denomina Medidas Activas de tipo Disruptivo.

Y eso ya lo estamos viendo: desde fricciones entre cubanos intelectuales y expresos hasta el desvío del foco hacia la crudeza del presidio político en Cuba y la pérdida de atención en temas medulares como la hambruna en Cuba y la insistencia de la tiranía en permanecer en el poder.

El exilio esperaba de LMOA una proyección coherente con la necesidad de poner el dedo en la llaga desde el punto de vista político y de denuncia. Se había construido una visibilidad internacional importante.

Sin embargo, todo ha quedado en un mensaje muy nocivo: los carceleros cubanos son buenas personas que te dejan hacer arte tras las rejas, te despiden con bebidas alcohólicas cuando partes al exilio y, para rematar, cuando lo reúnen con el preso plantado Ángel de Fana (icono del exilio político) lo único que se le ocurre es hablar del olor de las vaginas en Cuba.

Mi pregunta es para todos esos que lo defendieron: ¿Qué más se necesita para ver que les han tomado el pelo? O mejor en cubano puro y duro… Te cogieron de punto y tú ni te diste cuenta.

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