
La Oficoda parece una choza en San Antonio de Río Blanco
Por Jorge Sotero
Jaruco.- Hay cosas que, por más maquillaje que les pongan, siguen oliendo a abandono. Esta oficina de la Oficoda en San Antonio de Río Blanco, Jaruco, es el ejemplo perfecto. Te dicen que estuvo más de una década esperando por una reparación y que, por fin, una Mipyme llegó a “rescatarla”. Uno lee eso y se imagina un local digno, funcional, algo que al menos respete a la gente que tiene que ir ahí a resolver sus problemas. La realidad, como casi siempre en Cuba, es otra película.
Mira la imagen. Un local que parece más una choza pintada con dos colores que una oficina estatal. Tejas de zinc, columnas mal rematadas, cables colgando como si eso fuera normal y una fachada que, lejos de transmitir seriedad, da la sensación de provisionalidad eterna. ¿Esa es la “rehabilitación” de la que hablan con tanto orgullo? ¿Eso es mejorar las condiciones de trabajo y de servicio? No hace falta ser arquitecto para darse cuenta de que aquí lo que hubo fue un maquillaje barato.
El discurso oficial habla de carpintería de aluminio, de mejoras eléctricas, de condiciones más favorables. Lo que no dicen es que el resultado final sigue estando muy por debajo de lo mínimo aceptable. Una cosa es resolver y otra muy distinta es salir del paso. Y en Cuba llevamos años viviendo del “resuelve”, de la chapucería institucionalizada, donde cualquier parche se vende como una obra de impacto.
Lo más preocupante no es solo la estética del lugar, sino lo que representa. La Oficoda no es cualquier oficina; es donde la gente tramita lo poco que le queda del sistema de distribución. Es un espacio que debería transmitir orden, seriedad, respeto. Sin embargo, lo que se entrega es esto: un local que parece improvisado, como si la dignidad también estuviera en falta dentro del presupuesto.
Al final, la historia se repite. Se invierte tiempo, recursos y esfuerzo —porque alguien trabajó ahí, eso es evidente—, pero el resultado sigue sin estar a la altura. Entonces salen las publicaciones, los check verdes, los textos optimistas hablando de “mejoras” y “calidad”.






