
LA MISMA DICTADURA, IGUAL MODUS OPERANDI
Por Anette Espinosa
La Habana.- Dos hombres vestidos de civil se plantaron ayer en una pizzería cerca del Náutico y preguntaron por el dueño. Iban vestidos con jean azules y camisas de cuadro, metidas por dentro. Ambos llevaban botas negras, lo cual llamó la atención del dueño cuando los recibió.

Intentó argumentar, pero ambos esbirros lo miraron con cara de pocos amigos y el dueño entendió de lo que se trataba: su pizzería se encuentra en la vía por donde pasarán las personalidades que van a participar en la Cumbre del G77 + China, que se desarrollará en La Habana durante sábado y domingo, y en la cual participarán más de 100 delegaciones foráneas.
A buen entendedor… pensó el hombre, entró al local, orientó recoger toda la masa de pizza disponible para congelarla en espera del martes, y les dijo a los dos dependientes que fregaran y se llevarán las que ya estaban montadas. Desde ese momento cerró la puerta y retiró el cartel de los precios. No quería tener problemas con los dos perros de presa que fueron a visitarlo, y que continuaron su caminata por la misma acera con la intención de parar otros negocios.

También, como no podía ser de otra forma, repararon las calles por donde pasarán los vehículos oficiales y las caravanas de delegados, y recogieron la basura de todos los sitios cercanos, aunque por donde se encuentra el Palacio de Convenciones y toda esa zona de Miramar, donde se ubican las embajadas y donde se alojarán los asistentes, no hay basura, ni muchos huecos, por lo que el trabajo fue sencillo.
Eso sí, habrá control estricto y es muy probable que le hayan recomendado a los asistentes no adentrarse en otros lugares, con cualquier justificación. Incluso, puede que entre las recomendaciones entre no ir a Varadero, ni a centros nocturnos. Todo lo tienen escrupulosamente controlado, como han hecho siempre, porque no quieren que los asistentes vean a la verdadera Cuba, la que existe más allá de El Laguito, el Palacio de Convenciones, de Quinta Avenida o esos sitios donde se esconden los Castro y sus más cercanos colaboradores.

Es el mismo modus operandi de siempre, el que los de ahora heredaron de Fidel Castro y, como son continuidad, no lo van a cambiar. Los habaneros más viejos saben lo que hicieron cuando la Cumbre de los No Alineados de 1979 y todos esos eventos posteriores.



















