
KATAPULK NO ES PARA TI
Por Oscar Durán
La Habana.- Nunca ha tocado el tema a fondo, sin embargo, Hugo Cancio dice que no es comunista. El martes lo puedes ver en Miami y el jueves en su lujosa casa en La Habana. Es una especie de empresario que quiere quedar bien en las dos orillas, con un objetivo común: llenarse los bolsillos de millones de dólares. Y lo está consiguiendo.

Durante la pandemia, inauguró una tienda online llamada Katapulk. A correr por los portales. Una leche en polvo, por ejemplo, cuesta 7,99 usd. Si eso lo llevamos a dinero cubano, estamos hablando de 2 157 pesos, según el tipo de cambio. Un cubano como yo, sin familia en el exterior, no puede hacerse el gracioso de comprar ese producto porque se le va el 85% de su salario. Y no solo la leche está mandada, todo es caro en esa plataforma. ¿Te gusta el queso gouda? Sí, hay todo el que tú quieras por 25,25 dólares tres kilogramos, es decir, 6 817 cañitas.
“Los precios son baratos porque nos hemos dedicado precisamente a que sean asequibles a la mayor cantidad de cubanos residentes en el exterior que quieren y necesitan ayudar a su familia”, declaró.

Fíjense hasta donde ha llegado Cancio, que su plataforma ofrece renovaciones de pasaportes, recarga de teléfonos móviles y, dentro de poco, se introducirá en el mundo de las remesas familiares, a través de una de las empresas más grandes del mundo.
Definitivamente Katapulk no es para nosotros, los que estamos aquí, en la caliente. Aunque Don Hugo nos haga ver que es un proyecto progresista, su marketplace llega a un grupo mínimo de cubanos. Nosotros, los que pagamos las MTT y el CDR, ni siquiera sabemos de la existencia de Katapulk. Ni falta hace, la verdad. Seguimos comiendo picadillo de pollo sin ningún tipo de problema. Quizás un día nos salgan alas y nos dé por dar un saltico a donde tú sabes y nos hacemos millonario como el señor Cancio. Nadie sabe.



















