
Freeman evita lesión grave tras caída en el dugout
Redacción Deportiva
Los Ángeles.- Freddie Freeman aparentemente evitó una lesión grave el miércoles por la noche, cuando el primera base de los Dodgers de Los Ángeles sufrió una caída alarmante por las escaleras y dentro del dugout visitante mientras intentaba atrapar un elevado de foul en la octava entrada.
Freeman no está seguro de si jugará el jueves, cuando los Dodgers inicien una importante serie de cuatro juegos ante los Cerveceros de Milwaukee, líderes de las Grandes Ligas, pero se mostró agradecido de que su caída al piso del dugout no fuera peor.
«No me golpeé la cabeza, así que esa fue la clave», dijo Freeman. «Estoy adolorido. Las rótulas, el hombro, la mano y la muñeca me duelen. O sea, me caí. (Pero) estoy de buen ánimo».
Freeman permaneció en el juego y terminó la parte alta de la octava, pero Tommy Edman bateó como emergente por él en la parte baja de esa entrada, antes de que Los Ángeles cerrara una victoria de 4-2 sobre los Reales de Kansas City, su cuarto triunfo en cinco partidos.
El lado derecho del cuerpo de Freeman recibió el golpe, pero el Jugador Más Valioso de la Serie Mundial 2024 aparentemente no sufrió fracturas. Esperará a ver cómo se siente por la mañana antes de decidir si juega el jueves por la noche, cuando los Dodgers, campeones mundiales consecutivos, reciban a Milwaukee en una reedición de la Serie de Campeonato de la Liga Nacional del año pasado.
Freeman dijo que simplemente calculó mal la ubicación de la barandilla del dugout mientras seguía el elevado de foul de Isaac Collins. «Me fui a apoyar, como si fuera a recargarme contra la barandilla para atrapar la pelota, y obviamente no había barandilla», dijo Freeman con una sonrisa.
Freeman, que cumplirá 37 años en un mes, dijo que tuvo suerte de caer hasta el fondo del dugout y saltarse por completo el primer tramo de escaleras. Eso se debió a que, al aterrizar, su cabeza quedó en el espacio abierto sobre el segundo tramo de escaleras que baja hacia el clubhouse visitante, en lugar de golpear contra el suelo.
«Por suerte soy alto, así que esquivé todo lo demás», bromeó Freeman, quien mide 1.93 metros.
No fue la primera aventura defensiva de Freeman: contó que cayó entre las gradas en Arizona hace aproximadamente una década, cuando jugaba con los Bravos de Atlanta. (AP)






