
Etecsa en Ciego de Ávila organiza Fórum de Innovación 2026 en medio de críticas por deficiencias del servicio
Por Anette Espinosa
Ciego de Ávila.- Mientras millones de cubanos siguen pagando una de las peores conexiones a internet de América Latina, Etecsa vuelve a vender como gran noticia lo que en cualquier país funcional sería simplemente una obligación empresarial: buscar soluciones para mejorar sus propios servicios. La División Territorial de la Empresa de Telecomunicaciones de Cuba S.A. en Ciego de Ávila anunció los preparativos para el Fórum de Innovación 2026, un evento donde trabajadores presentarán propuestas destinadas a resolver problemas internos y optimizar las telecomunicaciones en el territorio.
Según explicó Anixia Serrano Acosta, especialista en Ciencia y Tecnología de la empresa, una comisión organizadora integrada por especialistas de distintos procesos ya trabaja en los detalles del encuentro, considerado uno de los más relevantes dentro de la división. La funcionaria destacó que en la edición anterior aumentó tanto la participación como el número de soluciones presentadas, además de reincorporar a innovadores que llevaban años alejados de estas iniciativas.
Las ponencias estarán enfocadas en prioridades ya conocidas dentro del discurso económico estatal: incremento de ingresos en divisas, ahorro de recursos, reconversión energética, sustitución de importaciones, uso de fuentes renovables y mejora de procesos productivos y comerciales. En teoría, el evento busca fomentar ideas aplicables a problemas concretos detectados en el llamado banco de problemas de Etecsa y en el plan temático de la Asociación Nacional de Innovadores y Racionalizadores.
Lo paradójico es que Etecsa, único proveedor de telecomunicaciones en Cuba y monopolio absoluto del sector, necesita organizar foros de “innovación” para intentar resolver deficiencias que ella misma ha perpetuado durante años. Mientras la empresa habla de socialización del conocimiento y colaboración entre áreas, los usuarios continúan lidiando con tarifas abusivas, datos móviles prohibitivos, caídas frecuentes del servicio y una infraestructura claramente insuficiente para las necesidades reales del país.
En cualquier mercado competitivo, la innovación surge como respuesta natural a la competencia y la demanda del cliente. En Cuba, en cambio, hasta mejorar una conexión lenta y costosa debe pasar por un fórum institucional rodeado de burocracia y consignas productivas. Etecsa no innova por voluntad de mercado ni por presión de consumidores libres de elegir; lo hace porque el deterioro del servicio y el malestar ciudadano son ya demasiado evidentes como para seguir ignorándolos.






