
El Bernabéu respira: ni un delito, ni un ruido, solo una sentencia que le da la razón al Madrid
Por Yoyo Malagón ()
Madrid.- Que si los conciertos, que si los decibelios, que si los vecinos, que si el juez. El culebrón del ruido en el Bernabéu tenía al Real Madrid más nervioso que a un esquiador en una tormenta de arena. Porque no era solo una cuestión de vecinos enfadados y música a todo volumen. Era una cuestión de pasta. De rentabilidad. De que el nuevo estadio, esa joya de cientos de millones de euros, necesita llenarse de noches de rock, pop y lo que sea para que las cuentas cuadren. Y si le prohíben los conciertos, el negocio se desploma. Pero oigan, que la Audiencia Provincial de Madrid acaba de echar un capote al club blanco. Y no uno cualquiera, sino un capote de callejón.
Porque el comunicado que ha soltado el Madrid es para enmarcarlo. Resulta que la Audiencia ha estimado los recursos del director general, José Ángel Sánchez, y de Real Madrid Estadio S. L., les ha limpiado el nombre de cualquier delito penal y ha ordenado el sobreseimiento libre de las actuaciones. O lo que es lo mismo: ustedes no han hecho nada malo, y si alguien tiene la culpa del ruido, son las empresas promotoras, las que ponen los altavoces, los focos y las bandas. El Madrid solo alquila el campo. Que después los decibelios se vayan de madre, pues no es cosa suya. Ay, qué bonito es tener un abogado listo.
Aquí no hay delito
Y los vecinos, la Asociación de Perjudicados por el Bernabéu, que se habían querellado contra Sánchez y contra la empresa gestora del estadio, se quedan con la querella en la mano. Porque el juez ha dicho que no, que aquí no hay delito. Que la contaminación acústica es cosa de la ordenanza municipal, no del Código Penal. Y que mientras no se demuestre que el club ha actuado con mala fe o con intención de joder al personal, pues a otra cosa.
O sea, que el Madrid se libra de la pena, pero no del ruido. Porque los conciertos siguen sin poder celebrarse hasta que no se resuelva el fondo del asunto. Esto solo era lo penal. Lo gordo, lo civil, lo administrativo, sigue ahí.
Pero ojo, que el club blanco está contento. Y lo dice en el comunicado: «satisfacción por esta resolución que confirma el carácter absolutamente infundado de la querella». Vamos, que los vecinos les han montado un pollo sin fundamento y la justicia les ha dado la razón. Y ahora, a esperar. Porque el Madrid necesita que se levante la prohibición de los conciertos para que el Bernabéu se convierta en el Wembley de la Castellana.
Sin música, el estadio es solo un campo de fútbol muy bonito. Con música, es una mina de oro. Y Florentino Pérez, que no es tonto, sabe que el negocio del fútbol cada vez es menos fútbol y más entretenimiento. Así que paciencia.
Una batalla ganada, la guerra sigue
Por ahora, el Madrid ha ganado una batalla. Pero la guerra sigue. Porque los vecinos no van a callarse así como así, y el Ayuntamiento tampoco tiene prisa por dar permisos. Así que, ¿tendremos conciertos en el Bernabéu? Pues dependerá de los jueces, de los técnicos de sonido, de los decibelímetros y de la paciencia de medio barrio de Chamartín.
Pero lo que está claro es que el Real Madrid no se rinde. Y mientras tanto, José Ángel Sánchez, el director general, sigue sonriendo. Porque la justicia le ha dicho: «Usted no ha cometido ningún delito». Y eso, en un país donde a veces se mezcla ruido con delincuencia, es un triunfo más que notable.
Que lo celebren con un concierto. En el Bernabéu, claro. Cuando se pueda. Si se puede. Como siempre. Como nunca. Habrá que esperar. Y mientras tanto, a seguir con el fútbol. Que de eso también saben un rato. Y del ruido, ni hablamos. O sí. Pero ya con menos ganas. Qué le vamos a hacer. La justicia es así. A veces. Cuando le da la gana. Qué bonito.






