
Trump ve a Cuba cerca
Por Albert Fonse ()
Vancouver.- Ayer el presidente Donald Trump inauguró la Biblioteca Presidencial Theodore Roosevelt en Dakota del Norte. Para muchos fue un acto protocolar más, pero vale la pena leer el mensaje detrás del titular. No es la primera vez que Trump expresa su admiración por Roosevelt, una de las figuras más expansionistas de la historia de Estados Unidos.
Roosevelt no solo fue presidente. Antes de llegar a la Casa Blanca participó personalmente en la guerra contra el Imperio español en 1898. Renunció a su cargo como subsecretario de Marina para formar parte de los famosos Rough Riders y combatió en la batalla de las Lomas de San Juan, cerca de la actual Santiago de Cuba.
Fue allí donde se convirtió en un héroe nacional ante la opinión pública estadounidense, una fama que impulsó su carrera política y lo llevó primero a la vicepresidencia y, poco después, a la presidencia de Estados Unidos. Aquella guerra marcó el inicio de una nueva etapa de influencia estadounidense y terminó con el tratado de París donde Filipinas, Puerto Rico, Guam y Cuba pasaron estar bajo el poder de los Estados Unidos.
Ya como presidente, Roosevelt impulsó la política del Gran Garrote, apoyó la construcción del Canal de Panamá y consolidó a Estados Unidos como la principal potencia del Caribe y del hemisferio occidental.
Émulo de Roosevelt
Por eso no parece casual que Trump, en un acto dedicado a Roosevelt, mencionara juntos a Puerto Rico, Filipinas y Cuba. Al llegar a Cuba hizo una afirmación que llamó especialmente la atención: dijo que, después de muchas décadas, “Cuba está viniendo hacia nosotros”.
Esa frase puede interpretarse de muchas maneras, pero deja entrever una visión geopolítica muy similar a la de Roosevelt. Trump sigue viendo el mundo con una visión expansionista, de influencia y de control estratégico sobre territorios clave. Si a eso se suma sus deseos de anexión de Groenlandia, Canadá y que mencionará a Cuba nuevamente pero en este contexto y que alargará la idea solamente en la isla del Caribe, esto me hace soñar que él ve con buenos ojos la anexión de la Llave del Golfo
La única preocupación que me deja esa declaración es que Trump afirmara que la dictadura cubana se está acercando a Estados Unidos. Espero que, con Marco Rubio al frente de esa política, no caigan en el terreno donde el régimen siempre se ha sentido más cómodo: las conversaciones interminables.
Durante más de seis décadas la dictadura ha utilizado el diálogo para ganar tiempo, aliviar la presión internacional y perpetuarse en el poder. Cuba lo que necesita es la misma filosofía y estrategia de Roosevelt invasion y anexión.






