Cuba vive otra noche de tensión marcada por apagones y protestas

Comparte esta noticia

Por Oscar Durán

La Habana.- La crisis energética volvió a desbordar este miércoles el malestar acumulado en Cuba. En medio de apagones prolongados, altas temperaturas y un sistema eléctrico al borde del colapso, se reportan protestas en distintos puntos del país, especialmente en varias zonas de La Habana, donde vecinos han salido a las calles para manifestar su agotamiento ante una situación que parece no tener salida inmediata.

Varios lugares de la capital como Marianao, Playa, La Lisa, Puentes Grandes, Santos Suárez, Lawton y Párraga figuran entre los lugares donde han trascendido reportes de concentraciones ciudadanas y cacerolazos. A oscuras y con escasa información oficial en tiempo real por cortes de internet, numerosas personas decidieron exteriorizar su frustración luego de semanas marcadas por cortes eléctricos de hasta más de 20 horas diarias en varias provincias.

La tensión también se extiende fuera de La Habana. Desde otras provincias como Santiago de Cuba y Holguín comienzan a circular reportes de cacerolazos y expresiones de descontento popular, en una señal de que el malestar ya no está contenido únicamente en quejas privadas o publicaciones en redes sociales. La falta de electricidad, sumada al deterioro económico, la escasez de alimentos y la ausencia de soluciones concretas, ha llevado a buena parte de la población a un límite visible.

Todo esto ocurre en un contexto particularmente delicado para el régimen, golpeado por una crisis energética estructural cada vez más profunda. Las reiteradas averías en termoeléctricas, la falta de combustible y la incapacidad del sistema para sostener la demanda han convertido el servicio eléctrico en uno de los principales detonantes del descontento social.

La noche avanza con incertidumbre en la isla. Mientras continúan llegando reportes de nuevas manifestaciones y cacerolazos, el país permanece en vilo ante una jornada que vuelve a reflejar el nivel de agotamiento social existente.

Cuba enfrenta otra noche larga, marcada por oscuridad, tensión y una ciudadanía que cada vez parece menos dispuesta a seguir soportando el deterioro cotidiano.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Lo más consultado hoy