
El Real Madrid ve a Mourinho como única opción para el banquillo
Redacción Deportiva
Madrid.- El nombre de José Mourinho ha vuelto a resonar en los despachos del Real Madrid con una intensidad inusitada. Hace mes y medio, el portugués no entraba en los planes de la directiva. Sin embargo, según fuentes cercanas al club, esa postura ha virado por completo. Lo que comenzó como un ofrecimiento de su agente, Jorge Mendes, se ha transformado en una posibilidad real. El técnico ya dio el primer paso. Ahora, desde Valdebebas aseguran que el segundo —y definitivo— está en marcha.
El giro no ha sido repentino, pero sí determinante. La dirigencia blanca considera hoy a Mourinho como la única opción válida para encarar una reconstrución deportiva y restaurar el equilibrio en un vestuario que, admiten en privado, anda perdido. Aunque todavía no hay acuerdo firmado, ambas partes conocen las condiciones de la otra. Todo apunta a que las negociaciones avanzan y que solo resta el tiempo. El desenlace, previsiblemente, llegará al cierre de la temporada.
En espera de lo que haga Florentino
El trabajo institucional está prácticamente hecho. Falta, eso sí, que Florentino Pérez y Mourinho vuelvan a entenderse. La historia entre ambos no fue sencilla durante su primera etapa, marcada por tensiones diarias en un vestuario complejo. Pero ahora el convencimiento en el club es total: el actual técnico del Benfica es el hombre idóneo para poner coto a un grupo fuera de control. Su capacidad para imponer carácter no está en duda.
En paralelo, la relación entre el Real Madrid y Jorge Mendes ha retomado la normalidad. Ese acercamiento allanó el camino para el ofrecimiento que llegó a través del entorno de Bernardo Silva. Ese primer gesto, describen fuentes del entorno, se convirtió en la antesala de un principio de entendimiento. Mientras, el Benfica ya busca sustituto. El precio de salida de Mourinho está cifrado en tres millones de euros, una cantidad asumible para un club que necesita soluciones urgentes.
El precedente invita al optimismo en el madridismo. En la última década, los regresos de Zinedine Zidane y Carlo Ancelotti se saldaron con éxito. Ahora, a falta de un giro inesperado, la vuelta de Mourinho está en marcha. Todo queda pendiente de una última conversación entre técnico y presidente. Pero el sentimiento hacia el portugués, admiten en el club, ha cambiado por completo. La cuestión ahora es otra: cómo encajaría su figura, otra vez, en el día a día de un equipo tan exigente como el Real Madrid.






