La Habana.- Ernesto Ricardo Medina, uno de los jóvenes vinculados a El 4tico, no tuvo a su alcance un estudio de grabación, ni un micrófono, ni una plataforma millonaria para difundir su mensaje. Tuvo un pedazo de papel, un lápiz y una fe que no le han podido arrebatar ni los calabozos ni la represión. Desde el encierro, desde ese cuartico que no era el que él quería para Cuba sino el que la dictadura le impuso, escribió dos cartas. Una para sus hermanos en Cristo. Otra para Cuba. La de Cuba duele. La de Cuba es un espejo donde deberíamos mirarnos todos.
«Un cuartico te damos lleno de amor con las mejores intenciones», escribe. Y uno no puede evitar pensar en ese otro cuartico, el de la celda, el de la falta de espacio, el de la humillación. Pero él no se queja. Él ofrece. Ofrece lo poco que tiene: un puñado de palabras, una certeza de que Cuba está enferma, de que sus dolores son reales, de que la muerte se siente inminente. No es un diagnóstico médico, es el diagnóstico de un país que lleva décadas agonizando.
Un mensaje de esperanza
«Sé que estás enferma y llena de dolores, que la muerte se siente inminente y tus ojos manchados no quieren mirar la luz.» ¿Cuántos cubanos podrían firmar estas líneas? ¿Cuántos han visto cómo la isla se desangra en apagones, en colas, en hambre, en desesperanza? Ernesto no culpa a nadie. No menciona al gobierno, no menciona a los Castro, no menciona el bloqueo. Habla de algo más profundo: de una enfermedad del alma, de una ceguera voluntaria, de una luz a la que muchos se niegan a mirar.
Pero su mensaje no es de derrota. Es de esperanza. Una esperanza que en este país, a veces, parece un lujo. «Es preciso que entiendas que sí hay esperanza, que el problema nunca han sido tus fuerzas, que lo más difícil es rendirse.» Y ahí está la clave. El régimen ha intentado todo para rendirnos: el hambre, el miedo, la cárcel, la separación familiar. Y sin embargo, jóvenes como Ernesto, desde una celda, nos recuerdan que lo más difícil no es luchar, sino rendirse. Y ellos no se han rendido. No se rendirán.