Instala El Vigía de Cuba y accede a las noticias al instante.

Mantente informado en todo momento, sin perder ninguna noticia importante.

📱 Cómo instalar:

👉 Android:
Pulsa los 3 puntos (⋮) arriba a la derecha y selecciona "Añadir a pantalla de inicio"

👉 iPhone:
Pulsa el botón compartir 🔗 y luego "Añadir a pantalla de inicio"

Enter your email address below and subscribe to our newsletter

Comparte esta noticia

Por Eduardo Díaz Delgado ()

Uno abre cualquier red social y lo único que ve son noticias de calamidades. Cuando no hay un accidente, hay un basurero colapsado, un suicidio, un robo o un asesinato. Todo es una tragedia.

El inicio del curso escolar es otra tragedia, porque la educación cubana, de ser gratuita, pasó a ser carísima. Y no porque se pague la escuela, sino porque el Estado no tiene para darte nada de lo que se necesita para que tu hijo, o hija, estudie.

Y el problema se agrava cuando miras que tampoco hay suficientes profesores. El déficit está en niveles alarmantes. Muy alarmantes.

La salud pública es un desastre de proporciones bíblicas. Si te pones a revisar los servicios básicos, ves que el agua brilla por su ausencia, los comunales están de vacaciones, y la electricidad aparece menos que para un latinoamericano promedio.

El caos de la ‘tranquilidad’

La seguridad, que era lo único que quedaba, es otro caos: Cuba se ha vuelto extremadamente peligrosa. El consumo de drogas está creciendo de manera preocupante, y eso en una sociedad que ni siquiera puede permitirse económicamente drogarse.

Y mientras tanto, la gente se sigue marchando como pueda: vendiendo lo que pueda, empeñando la vida para irse.

Pero parece que no es suficiente ver a los hijos marcharse. Parece que no es suficiente vivir sin luz, sin agua, sin comida. Parece que no es suficiente cargar con un país que se cae a pedazos.

Y parece que no es suficiente morir de un accidente evitable o de un asalto en la esquina. Parece que no es suficiente que la droga y la violencia se metan hasta la cocina. Parece que no es suficiente ver que no hay futuro en ninguna parte.

Entonces, parece que nada es suficiente.

Por eso, pregunto: ¿cuándo será suficiente? ¿Con qué? Porque me parece que motivos hay de sobra hace rato, pero da la impresión de que para muchos nunca lo es.

Deja un comentario

Lo más consultado hoy