El marinero que no ladraba, viajaba en tren

Comparte esta noticia

Por Rafa Junco ()

Madrid.- Hay perros que ladran, perros que muerden y perros que, directamente, se alistan en la Marina. Just Nuisance era de estos últimos. Un gran danés de tamaño descomunal que vivía en Simon’s Town, Sudáfrica, donde los marineros de la Royal Navy pasaban el rato entre un trago y otro. El perro se encariñó tanto con ellos que aprendió su rutina: a ciertas horas, los marineros cogían el tren a Ciudad del Cabo. Y él, sin billete, se subía con ellos.

Los empleados ferroviarios intentaban bajarlo, pero no era tarea fácil. El perro pesaba lo suyo y se plantaba. Las advertencias llegaron a su dueño: si el perro seguía viajando sin billete, podían sacrificarlo. Los marineros, que lo querían como a un hermano, no estaban dispuestos a perderlo. Alguien sugirió comprarle un abono, pero la Marina encontró una solución más creativa: alistarlo.

El 25 de agosto de 1939, Just Nuisance ingresó oficialmente en la Royal Navy. En los formularios, su apellido era «Nuisance» y su nombre, «Just». Su oficio: «Bone Crusher» (triturador de huesos). Su religión: «Scrounger» (gorrón). Pasó el examen médico y todo. Como militar, podía viajar gratis en tren. El problema estaba resuelto. Y el perro, sin saberlo, se había convertido en un marinero de cuatro patas.

Una carrera naval en tierra

Nunca pisó un barco. Su carrera naval fue en tierra: acompañaba a los marineros en los trenes, los despertaba para que no se pasaran de estación y participaba en actos benéficos. Su expediente disciplinario era de lo más variado: ausentarse sin permiso, negarse a salir de un bar a la hora de cierre, viajar sin su pase. Una vez, por dormir en la cama de un suboficial, le condenaron a siete días sin huesos. Fue ascendido a marinero de primera.

En 1943, un accidente de tráfico lo dejó paralítico. Lo dieron de baja y, tres meses después, lo sacrificaron. Tenía siete años. Al día siguiente, lo enterraron con honores militares, cubierto con la bandera de la Royal Navy.

Just Nuisance había sido alistado para resolver un problema con los billetes del tren. Terminó convertido en el único perro que la Royal Navy alistó oficialmente. Y también en el único que viajó gratis durante toda su vida.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *