
No podemos continuar ignorándolo
Por René Fidel González ()
Santiago de Cuba.- No puedes ignorarlo, no podemos continuar ignorándolo.
Una sociedad, un sistema político que sistemáticamente degrada y limita las posibilidades de que sus ciudadanos alcancen la plenitud política, que los excluye y castiga, que limita sustancialmente sus derechos y libertades políticas o se las enajena, termina siempre condenado a reproducir un ciclo infinito —y cada vez más complejo y perverso— de mediocridad en todas las áreas del desarrollo.
Ninguna sociedad, sistema político o individuo puede alcanzar o crear las condiciones de posibilidad para la autenticidad política sin jerarquizar y convertir en eje central de su realización la plenitud y la libertad.
Más temprano que tarde, todo se vuelve una farsa, el reflejo inevitable de su propia falta de autenticidad, de su mediocridad.
Seguir es, para nosotros, encontrar para todos los cubanos el camino hacia la plenitud y la realización política en Cuba.
Seguimos.






