¡MISERABLES!

Comparte esta noticia

Por Daniel Martínez Rodríguez ()

La Habana.- Miserables. Ese es el epíteto más ecuáni­me que se me ocurre te­clear. Son tan desorde­nadas y dolientes las palabras que guardo en el Word, que de­cido entre furia y decepción no volver a visitarlas hasta que la calma se apodere de mí. ¿Lo hará?

Miserables, sí y vuelvo a la carga, pues no puedo contener­me, porque cuando les nace actuar así es por­que carecen de los más elementales valores, esos que encumbran al ser huma­no y se esculpen desde la infan­cia. Los que por difícil que sean de creer, necesitan prosperar en tiempos duramente humanos.

Necesito sacarme esto de adentro. Continúa gestándose en esta Cuba y no sé qué nombre ponerle. Debe haber cientos de ejemplos y oprimen las entrañas.

Disculpe. Preciso aterrizar y anudar este estado cruel si aspi­ro a ser leído. Esos avaros, mejor, los miserables, que prefieren se les pudran los productos agríco­las, antes que rebajarles el precio merecen más que letras filosas y adjetivos de plomo… (En las tiendas del gobierno pasa lo mismo: solo rebajan los precios dos días antes de que se venzan)

Trazo párrafos que luego bo­rro. Busco otras ideas, mejorarlas, incluso pulirlas en medio de tanto malestar. No las encuentro. Clau­dica mi mente. Quisiera aprobar eso que esgrimen algunos a viva voz de que hechos así son casos aislados.

Sin embargo, el hiriente pro­ceso se repite y aumenta. En mer­cados y tarimas ambulantes se amplía la frecuencia y mantiene la triste compulsión de esos ¿mer­caderes?

Cada vez que pienso que ya está, que he escrito todo lo que que­ría decir, que no me brotan más pa­labras dentro, exploto otra vez.

Sí, ya la sé, no lo niego, pues lo siento, digo, lo sufro. Vivimos en una sociedad hasta cierto pun­to descreída. Y hechos como esos son capaces de disparar al más profundo espíritu de la dignidad, dado el montón de carencias que nos encadenan.

¿En qué parcela quedan an­cianos, desvalidos, jubilados, ni­ños, personas de bajos recursos y otros cuyas economías se desan­gran?

A veces determinados temas y sus verdades no son bien tolera­dos por algunos, pues chocan con ciertos intereses y formas de pen­sar alejadas de la realidad.

Por favor, este asunto está por encima de ideologías y coyuntu­ras. Flagela nuestra humanidad y ahoga a un importante segmento de cubanos.

(Tomado de Trabajadores)

(La acotación entre paréntesis es de El Vigía de Cuba)

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Lo más consultado hoy